Tras el receso de verano, el Gobierno volverá a reunir a su mesa política para ordenar posiciones internas y reactivar las negociaciones con las provincias de cara a las sesiones extraordinarias.
Luego de un breve receso, el Gobierno nacional retomará en los próximos días la agenda legislativa con un objetivo prioritario: destrabar el camino legislativo de la reforma laboral. Con la mira puesta en febrero, la Casa Rosada convocará nuevamente a su mesa política para redefinir la estrategia parlamentaria, sintetizar posturas internas y reordenar las conversaciones con los gobernadores.
La reunión está prevista para el viernes 16 de enero y marcará el reinicio formal de las negociaciones. El encuentro buscará resolver diferencias que persisten dentro del oficialismo, especialmente en torno a algunos artículos sensibles del proyecto.
Aunque el presidente Javier Milei continúa activo y sigue de cerca distintos frentes de la agenda internacional y doméstica, varios ministros y funcionarios retomarán progresivamente el ritmo político tras las vacaciones.
En ese contexto, el rol de coordinación quedará nuevamente en manos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien será el encargado de ordenar el debate interno y validar las definiciones que surjan del cónclave.
En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, reactivó los contactos con los mandatarios provinciales. El funcionario tiene previstas reuniones con mandatarios provinciales aliados en los próximos días, con el objetivo de atender reclamos puntuales y sumar respaldos legislativos.
Entre los temas que generan mayor inquietud en las provincias aparecen el impacto fiscal de la reforma y algunos aspectos tributarios incluidos en el proyecto.
Desde el Congreso, los principales referentes de La Libertad Avanza también se mantienen en movimiento. En el Senado, Patricia Bullrich impulsa la conformación de una mesa técnica que analizará las observaciones realizadas por sectores sindicales y empresariales.
El espacio estará coordinado por especialistas en derecho laboral cercanos al oficialismo y buscará acercar posiciones sin alterar el núcleo de la iniciativa.

En Diputados, Martín Menem continúa trabajando junto a su equipo en la construcción de consensos, en línea con la experiencia acumulada durante la aprobación del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal. A su lado, el armador político Eduardo “Lule” Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo forman parte del grupo reducido que acompaña las negociaciones y define los movimientos tácticos.
Uno de los debates centrales que deberá saldarse en la próxima reunión es si el Ejecutivo está dispuesto a introducir cambios adicionales en el texto original. Mientras un sector del oficialismo considera necesario revisar algunos puntos para facilitar acuerdos, otras voces advierten que el proyecto ya fue suficientemente modificado y que cualquier concesión extra podría desdibujar el espíritu de la reforma.
Desde el Ejecutivo destacan que el esquema de trabajo está aceitado, aunque reconocen que será clave mejorar la coordinación política para evitar desprolijidades como las registradas en debates anteriores.
El objetivo es llegar a febrero con una posición unificada, un discurso ordenado y los votos necesarios para avanzar con una de las iniciativas centrales del programa económico y laboral del Gobierno.
Además, el oficialismo evalúa si ampliará el temario de extraordinarias con otros proyectos, como modificaciones a la Ley de Glaciares, mientras que la reforma del Código Penal, por su complejidad, podría quedar postergada para el período ordinario que comenzará en marzo.





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