EVANGELIO DEL DÍA🌾
Sábado 10 de Enero de 2026
Lucas 4, 14-22a
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan. Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.» Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él.
Y él se puso a decirles: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.» Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 4, 14-22:
💫El poder del Espíritu
1) Volvió:
Es necesario que este año que recién iniciamos vuelvas a vos, te trates de encontrar con lo que fuiste y con lo que eres, porque en esta vida tu trabajo es sacar la mejor versión de ti mismo. Todos tenemos errores, pecados, fracasos cometidos, y tenemos que asumirlos, pero es necesario que te mires y que te vuelvas a vos.
2) Levantó:
También es necesario que te digas que podés y por, sobre todo, que tenés que levantarte después de un error y de una caída. Hace un tiempo cometí un error bastante grave para mí porque herí a una persona y me costó ir a sentarme y dar la cara. Lo tuve que trabajar muy fuerte internamente. Creo que mi mente no acertó con el actuar de esa persona y mi imaginación se fue. Pero, luego de pedirle disculpas y mostrarle con franqueza mi error, me dio mucha paz su actitud. Si bien escuché en silencio su regaño, luego de ello vino la paz. Tenía que aceptar su regaño. Levantarse también es aceptar que uno está caído.
3) Mirada:
Los que te subestiman siempre estarán atentos a lo que harás y estarán atentos no para aprender de ti, sino para verte caer. Por eso, los que más te critican no te quitan los ojos de encima, por tanto, no te escondas ni rebajes. Hasta incluso te diría que no tenés que estar explicando todo lo que haces, porque tu tarea en esta vida es dar luz y brillar con un Cristo vivo en tu corazón. Por ser hijo de Dios tienes que ir por la vida con dignidad. Como diría un amigo “No bajes el volumen de tu vida porque a otros les moleste tu sonido”. Algo bueno está por venir.





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