Argentina avanzó contra la Fuerza Quds de Irán y la incluyó en el registro oficial de organizaciones terroristas

La decisión fue oficializada por la Oficina del Presidente y alcanza también a una serie de individuos vinculados al aparato militar iraní. El Ejecutivo los responsabiliza por los atentados de la década del 90 y refuerza el alineamiento con Estados Unidos e Israel en un contexto internacional de alta tensión.

El Gobierno nacional dio este sábado un paso significativo en su política de seguridad y relaciones exteriores al declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds, una unidad de elite del régimen iraní que opera fuera de sus fronteras y acusada de haber participado en los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires.

La medida fue comunicada por la Oficina del Presidente y formaliza la inclusión de la fuerza en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), junto con trece personas señaladas por su presunta participación en actividades de este entramado militar. A partir de esta decisión, los involucrados quedarán sujetos a sanciones financieras, bloqueos de activos y restricciones operativas dentro del sistema argentino.

Desde la Casa Rosada señalaron que la determinación se enmarca en una estrategia más amplia de combate al terrorismo internacional y busca evitar que el país sea utilizado como plataforma logística o financiera por organizaciones extremistas. En ese sentido, remarcaron que se trata de una política de “tolerancia cero” frente a estructuras que promuevan o ejecuten acciones violentas en cualquier parte del mundo.

La Fuerza Quds es una división especial de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y es considerada una de las principales herramientas del régimen para proyectar poder fuera de Medio Oriente. Su actividad incluye entrenamiento, financiamiento y apoyo operativo a grupos armados en distintos países, lo que la convirtió en objeto de sanciones por parte de Estados Unidos y otras potencias occidentales.

En el comunicado oficial, el Ejecutivo argentino recordó que el país fue víctima directa de las operaciones atribuidas a esta estructura durante la década de 1990, cuando se produjeron los ataques terroristas más graves de su historia reciente. En ese marco, volvió a señalar a Ahmad Vahidi, ex comandante de la Fuerza Quds, como uno de los responsables del atentado contra la AMIA, sobre quien pesa una alerta roja de Interpol desde hace años.

El Gobierno también cuestionó la actitud del régimen iraní frente a la causa judicial, al subrayar que nunca colaboró con el esclarecimiento de los hechos y que, por el contrario, promovió a Vahidi dentro de su estructura militar y política. Actualmente, el terrorista ocupa un cargo de relevancia en la Guardia Revolucionaria Islámica.

La decisión argentina se produce en un contexto internacional marcado por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, con episodios recientes que elevaron el nivel de alerta en distintas regiones del mundo. En ese escenario, la administración de Javier Milei busca enviar una señal clara de alineamiento con las potencias occidentales y con Israel, reforzando su posicionamiento geopolítico.

Esta no es la primera medida de este tipo adoptada por el Ejecutivo en las últimas semanas. Días atrás, el Gobierno también había incorporado a la organización “Hermandad Musulmana” al listado, en línea con su discurso de política exterior y seguridad.

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