Dólar bajo control (por ahora): qué puede romper el equilibrio de tasas, reservas y agro

El BCRA suma divisas con el oficial en baja y el Tesoro también compra: por qué el mercado empieza a creer en la banda y qué puede romper el equilibrio.

El dólar oficial opera este martes 20 de enero a $1460, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1434,50. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1512 (+0,2%), y el MEP se ubica a $1466 (-0,3%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1505.

El mercado cambiario entró en una fase donde la calma parece más construida que espontánea. El dólar oficial bajó en la semana, mientras el Banco Central compró divisas a un ritmo que no se veía desde 2025 y el Tesoro también habría aparecido en el mercado en una rueda clave. Esa combinación reforzó una idea que hoy domina las pantallas: el régimen de banda gana credibilidad cuando el tipo de cambio se aleja del techo y el BCRA puede comprar sin empujar el precio.

Pero esa calma no es gratis. En el corazón del esquema se instaló un mensaje que, para el mercado, vale tanto como una intervención: tasas altas por más tiempo. El resultado es un «combo» de corto plazo que ayuda a sostener al dólar abajo y, al mismo tiempo, permite acumular compras. Sin embargo, ese equilibrio tiene una fragilidad evidente: reservas netas todavía negativas, vencimientos pesados en pesos y una economía que sigue conviviendo con inflación elevada.

Con el oficial en baja, el Central comprando y el Tesoro sumando presencia, el mercado empezó a «comprar» la narrativa de banda. Pero el sistema funciona si se sostienen a la vez tres pilares: tasas reales positivas, flujo de dólares suficiente y capacidad de refinanciar vencimientos en pesos sin disparar expectativas. Ahí está la frontera entre el dólar bajo control y el dólar de nuevo en debate.

Tasas altas por más tiempo: el mensaje que empujó al dólar hacia abajo

Desde PPI señalaron que la señal de tasas altas terminó de inclinar la cancha. En una perspectiva semanal, el tipo de cambio oficial cedió 2,4%, con una caída que se profundizó en las últimas dos ruedas.

Los especialistas del bróker explicaron que esa aceleración coincidió con el cambio de postura que el Gobierno explicitó en la licitación del miércoles: las tasas altas habrían llegado para quedarse más tiempo del esperado. Para el mercado, esa definición ordena el corto plazo porque encarece la cobertura y mejora el atractivo relativo del peso.

Para Eco Go, el contexto de inflación le da sentido a ese sesgo. La consultora ubicó la inflación de diciembre en 2,85% mensual (31,5% interanual) y proyectó para enero 2,3% mensual (o 2,4% con la nueva metodología), un ritmo que obliga a mirar de cerca la tasa real.

Sus analistas apuntaron que el Gobierno prioriza que el dólar cotice por debajo de la banda original, incluso convalidando tasas positivas y volátiles. En ese marco, la baja del oficial no es sólo una foto: es parte del mecanismo que sostiene la credibilidad del régimen.

El BCRA compra fuerte con el oficial en baja

El BCRA acumuló compras por más de US$700 millones en lo que iba del mes, encadenando onceruedas consecutivas del lado comprador. Ese patrón reordenó la lectura del mercado sobre la disponibilidad de oferta.

Los analistas de PPI calcularon que ese desempeño equivale a un ritmo promedio de US$94 millones diarios en la última semana (media móvil de cinco días) y US$62 millones diarios en enero. Tanto en el acumulado semanal como en los once días hábiles del mes, PPI lo ubicó como el mayor ritmo desde principios de marzo de 2025.

El foco, para PPI, pasa por la sostenibilidad del combo: compras del BCRA + dólar oficial a la baja. La semana anterior fue elocuente: el Central compró US$469 millones mientras el spot cayó 2,4% hasta $1.430.

Ese movimiento, explicaron los especialistas del bróker, podría retroalimentarse: cuanto más se aleja el dólar del techo de la banda, más espacio gana el BCRA para comprar y más credibilidad puede ganar el régimen cambiario. El punto crítico es si el flujo acompaña cuando cambian las condiciones.

El Tesoro también habría comprado

Un dato no menor, según PPI, ocurrió el miércoles 14/01. Ese día, en simultáneo con compras del BCRA por US$187 millones que el bróker habría detectado como operaciones en bloque, el Tesoro Nacional también habría salido a comprar dólares.

En detalle, desde PPI estimaron que el Tesoro adquirió US$158 millones, un monto consistente con el aumento de sus depósitos en pesos en el BCRA ese día. Para el mercado, ese tipo de participación cambia el «mapa» de demanda oficial.

Sin embargo, los depósitos en dólares sólo crecieron US$60 millones, algo que PPI vinculó con presuntos pagos a organismos internacionales. Por eso, las cifras definitivas quedarían sujetas a confirmación con la publicación de los factores de variación de reservas internacionales de esa fecha.

La lectura de fondo es que, con BCRA y Tesoro activos, la demanda oficial se volvió un factor más visible. Eso puede fortalecer el esquema si el flujo de oferta sostiene, pero también vuelve más importante medir qué parte de la estabilidad proviene de condiciones de mercado y cuál de movimientos puntuales.

Agro y «compras en bloque»

PPI explicó que detrás del combo parecen confluir dos factores clave. El primero son las compras en bloque de emisiones post elecciones legislativas, que tendrían hasta 180 días para liquidar en la mayoría de los casos.

El segundo factor es la aceleración de la liquidación del agro. Según PPI, el promedio diario subió a US$94 millones (al jueves pasado), con un pico puntual de US$143 millones ese día, frente a US$53 millones diarios en diciembre.

Eco Go aportó otra pieza: la liquidación de divisas del CIARA-CEC se aceleró en parte por el pago de derechos de exportación, con USD 96 millones promedio diario en la semana, por encima del promedio de USD 73 millones de la semana previa. La consultora también consideró probable la liquidación de algunas ONs colocadas desde noviembre.

La conclusión operativa es simple: más oferta facilita compras del BCRA sin subir el precio. La fragilidad es igual de simple: si el flujo se enfría, el equilibrio pasa a depender mucho más de tasa, expectativa y administración de pesos.

El «puente» en pesos

Para Eco Go, el Gobierno también está construyendo el puente desde el lado de la deuda en pesos. La consultora señaló que el Tesoro refinanció casi la totalidad de sus vencimientos en moneda local: vencían $9,6 billones y renovó $9,4 billones.

Ese resultado, explicaron, se logró con acortamiento de plazos y suba de tasas. El 70% de lo colocado fue a tasa fija, con destaque para la letra de fines de febrero ($2,85 billones al 3,39% TEM) y la de fines de mayo ($2,96 billones al 2,86% TEM).

El resto se colocó en partes casi iguales entre la letra indexada a TAMAR a fines de agosto ($1,45 billones con margen del 5,5%) y las indexadas al CER, destacándose la de fines de mayo con $0,95 billones a 6,92 TIREA.

Eco Go subrayó además una señal relevante: cayó la demanda de cobertura. Vencían $2,1 billones de dólar linked y sólo se emitieron $0,2 billones con vencimiento a fines de febrero. El interrogante, según la consultora, es cuánto influyó la intervención previa del BCRA y/o de organismos como Banco Nación y ANSES.

Reservas netas negativas y límites del esquema

Eco Go fue directa sobre el punto de fragilidad: pese a compras y financiamiento, las reservas netas siguen siendo negativas en USD 19.000 millones. Y eso condiciona la lectura de sostenibilidad, aun cuando se sumen dólares por distintas vías.

La consultora enumeró que los cupones de enero se financiaron con el Repo (USD 3.000 millones), además de la colocación de deuda en el mercado local (USD 900 millones) y el ingreso por venta de hidroeléctricas (USD 700 millones). Aun así, el saldo neto permanece en rojo.

Además, Eco Go señaló que los depósitos en dólares sólo subieron USD 600 millones tras el pago de los cupones, mientras los precios de los bonos apenas reaccionaron y el riesgo país se sostuvo en 564 pbs. En términos de mercado, esa reacción tibia sugiere que aún faltan confirmaciones para mejorar expectativas.

A esto se suma un límite operativo: Eco Go indicó que, con la necesaria compra de dólares, el relajamiento en controles de capitales a personas tras el acuerdo con el FMI y la liberación de utilidades a multinacionales desde balances 2025, el margen para monetizar está acotado, lo que termina convalidando tasas más altas. Si ese equilibrio se tensiona, el dólar puede volver al centro de la escena.

Qué puede pasar con el dólar: el escenario que hoy sostiene la calma

Para PPI, el esquema gana credibilidad cuando el dólar se aleja del techo de la banda y el BCRA compra a ritmo alto sin mover el precio. Esa lógica se sostuvo en la última semana: compras relevantes y oficial a la baja, con un spot que cerró en $1.430 tras caer 2,4%.

Para Eco Go, el Gobierno parece empezar a torcer a su favor la pulseada priorizando un dólar debajo de la banda original y convalidando tasas positivas y volátiles por encima de una inflación que sigue alta. La contracara es que el costo financiero se vuelve parte constitutiva del programa.

El principal riesgo de corto plazo, según la consultora, es la concentración de vencimientos en pesos: después de la licitación aún quedan $9 billones a fines de enero, $15,7 billones en febrero, $11,2 billones en marzo, $10 billones en abril, $9,5 billones en mayo y $16,2 billones en junio, además de un promedio de $7,2 billones mensuales en la segunda mitad del año. Ese calendario exige que el rollover no falle.

Con todo, el dólar puede seguir bajo control si se mantienen a la vez tasas altas, flujo de liquidación sostenido y capacidad de intervención/ordenamiento para atravesar licitaciones y compras de divisas sin sobresaltos. Pero el equilibrio puede romperse si se enfría el ingreso de dólares, si reaparece la demanda de cobertura o si el frente de reservas vuelve a erosionar confianza. En esa tensión se juega, día a día, qué pasará con el dólar.

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