El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, advirtió que el río Bermejo registra una fuerte crecida que obligó a suspender el cruce por chalanas. Si bien el casco urbano no corre peligro inmediato, hay alerta por comunidades ubicadas aguas abajo.

La crecida del río Bermejo genera máxima preocupación en el norte salteño, especialmente en la zona de Aguas Blancas, donde desde hace tres días el cruce por chalanas se encuentra prácticamente suspendido por el caudal y la peligrosidad de la corriente.
En diálogo con Aries, el interventor Adrián Zigarán explicó que, aunque el río está muy crecido, no existe riesgo de desborde en el ejido urbano de Aguas Blancas, ya que se trata de un cauce ancho y con defensas.
Sin embargo, alertó que la situación es crítica para los parajes ubicados más de 100 kilómetros río abajo, como Embarcación, Rivadavia Banda Sur y La Unión, donde viven numerosas comunidades originarias y el agua suele ingresar desde ambos márgenes.
El funcionario remarcó que el Paso Aguas Blancas–Bermejo permanece habilitado únicamente por el puente internacional, mientras que el cruce fluvial continúa cerrado por seguridad.
Además, advirtió sobre los riesgos extremos de intentar atravesar el río en balsas precarias o gomones. “Vale la pena perder un día y no la vida”, sostuvo, y señaló que Prefectura Naval mantiene controles permanentes para evitar cruces clandestinos, mientras el consumo de agua potable también se ve afectado por la alta turbidez del río.





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