En un contexto de tensiones comerciales y mayor aversión al riesgo global, el metal precioso marca nuevos récords y vuelve a posicionarse como refugio clave, con múltiples vías de inversión para el mercado local.

El precio del oro volvió a romper máximos históricos y se ubicó en torno a los US$4887 la onza, impulsado por la incertidumbre global y la expectativa previa al discurso de Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos.
En la madrugada argentina, el metal se acercaba a los US$4900 tras una suba diaria superior al 2%, y el consenso del mercado ya proyecta que el umbral de los US$5000 podría superarse en el corto plazo.
Con un avance del 13% en lo que va del año, el oro refleja una marcada huida de los inversores desde activos de mayor riesgo —como acciones y bonos— hacia instrumentos defensivos.
En 2025, el metal acumuló una suba superior al 60%, el mayor incremento anual de los últimos 45 años, impulsado tanto por su rol de refugio como por su uso creciente en sectores tecnológicos.
La escalada se produce en un clima de tensión geopolítica renovada, luego de que Trump anunciara la imposición de aranceles del 10% desde febrero a países involucrados en el conflicto por Groenlandia, lo que abrió un nuevo frente de disputa con la Unión Europea y elevó la volatilidad financiera.
La tendencia alcista también se extiende a otros metales: la plata alcanzó niveles récord cercanos a los US$96 la onza, mientras que el litio tocó los US$20.000 en el mercado spot chino, duplicando su valor en pocos meses.
Este contexto favorece a la minería argentina, que en 2025 exportó US$6037 millones, un máximo histórico, con fuerte protagonismo del oro y el litio.
Cómo invertir en oro desde la Argentina
Los inversores locales cuentan con distintas alternativas. La más tradicional es la compra de oro físico —lingotes o monedas— a través de bancos, casas especializadas o joyerías, con tenencia directa del metal.
En el mercado financiero, una opción simple es el CEDEAR del ETF GLD, respaldado por lingotes almacenados en bóvedas. También es posible invertir en acciones de mineras auríferas como Barrick Gold o Harmony Gold mediante CEDEARs. Para perfiles más digitales, existe Paxos Gold (PAXG), un token cripto respaldado uno a uno por oro físico.





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