EVANGELIO DEL DÍA

EVANGELIO DEL DÍA🌾

domingo 01 de febrero de 2026

Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Mt 5, 1-12: Bienaventurados

1) Montaña: ¿Viste, de curioso, cómo te conviertes en mala persona cuando pones límites a las personas que se aprovechan de vos? Porque un día empiezas a priorizarte, y por eso te llaman egoísta, a pesar de que durante años hayas sido una persona generosa y hasta me animo a decirte: “un poco tonta”. Ser bueno y ser tonto son dos cosas muy distintas. Las personas que más te criticarán son las que más se aprovechaban de vos cuando no ponías límites. Hasta te dirán que has cambiado para mal, pero no has cambiado, sino que has crecido. Has puesto límites y te respetas más. Esto hasta fue doloroso, porque cuando me dí cuenta que un amigo se aprovechaba de mi amistad tuve que decirle un día: “hasta aquí. Capaz que hoy te toque a vos decirle a esa persona: “hasta aquí”.

2) El reino: Sócrates dijo: “Las personas inteligentes aprenden de todo y de todos, las personas promedio aprenden de su experiencia y las personas necias ya tienen todas las respuestas”.

3) Paz: Busca lo que te dé paz, incluso en momentos de guerra. No dejes que nadie quite tu paz y eres un bienaventurado cuando, a pesar de las dificultades, mantienes en tu corazón la paz que solo da Dios. La alegría es el producto de la paz interior y la paz interior se logra con esa mirada optimista de saber sacar incluso de lo negativo algo bueno para tu vivir. Algo bueno está por venir.

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