Estudios científicos determinaron que el estigma de estar sólo a cierta edad adulta ya no es un problema del que preocuparse.
Llegar a los 40 años sin pareja ya no se interpreta como un fracaso social, sino como una elección consiente o una circunstancia más en la vida adulta.
Los psicólogos José Martín Del Pliego y Olga Albaladejo señalan que, en la actualidad, la soltería después de esta edad refleja autonomía, autodesarrollo e independencia emocional y financiera. Datos revelan que, en Estados Unidos, el porcentaje de adultos entre 30 y 49 años que nunca se casaron pasó del 7% en 1970 al 30% en 2020, lo que demuestra un cambio cultural profundo en la percepción de la soltería.
En la actualidad, estar soltero a los 40 no implica necesariamente un estado de espera, sino una etapa de construcción personal. Muchas personas en esta franja etaria priorizan su bienestar individual, sus metas profesionales y su desarrollo emocional por encima de las expectativas sociales tradicionales.

Los diferentes tipos de soltería, según la psicología
Los especialistas identifican tres categorías principales de soltería en la adultez, cada una con características distintas:
Soltería por elección (circunstancias positivas)
- Crecimiento personal potenciado por la independencia.
- Libertad para explorar experiencias diversas, como viajes o desarrollo de intereses sin limitaciones.
- Redes de amistad y familia amplias y sólidas que brindan apoyo emocional.
Soltería parcial (circunstancias mixtas)
- Priorización de la educación o el desarrollo profesional.
- Cuidado de familiares dependientes, lo que históricamente limitó las opciones matrimoniales, especialmente en mujeres.
- Decisión consciente de tomar una pausa tras relaciones complejas.
Soltería no deseada (circunstancias involuntarias)
- Dificultad para conocer personas afines o construir vínculos duraderos (afecta al 12% de personas solteras).
- Limitaciones económicas, sociales o personales que impidieron formar una pareja.
- Situaciones como viudez o separaciones no deseadas.
Estar soltero a los 40: ¿es bueno o malo?
La psicología moderna indica que elegir la soltería a los 40 o 50 años refleja madurez, autoconocimiento y coherencia con los valores personales. Quienes optan por este estilo de vida suelen saber qué no están dispuestos a negociar en una relación y priorizan su paz emocional.
José Martín Del Pliego destaca que, a esta edad, la soltería elegida no surge del miedo, sino de la experiencia. «No es consecuencia de nada negativo, sino una decisión que valora la autonomía emocional por encima de la compañía forzada», explica. Las personas que eligen este camino reportan mayor satisfacción vital, autoestima y bienestar, con menor ansiedad o depresión.
Olga Albaladejo agrega que el estigma en torno a la soltería disminuyó, lo que permite vivirla con más libertad. «Ya no se asocia con soledad o fracaso, sino con una alineación entre valores y estilo de vida», afirma. Quienes se sienten autónomos logran un equilibrio emocional que les permite disfrutar de su vida sin depender de una pareja.





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