Axel Kicillof se queda con el control del PJ bonaerense: desplazará a Máximo Kirchner en la conducción del partido

El gobernador encabezará la nueva conducción partidaria en la provincia de Buenos Aires. El kirchnerismo retendrá algunos espacios clave, pero deberá ceder el sillón principal.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof asumirá la presidencia del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires luego de sellar un entendimiento político con Máximo Kirchner, en un movimiento que reordena el poder interno del peronismo y busca mostrar cohesión frente al gobierno nacional.

La renovación de autoridades partidarias se concretará formalmente el próximo 15 de marzo y tendrá como vicepresidenta primera a la actual vicegobernadora Verónica Magario, lo que consolida al binomio que gobierna la provincia como el eje central de la estructura política del PJ bonaerense.

El acuerdo permitió desactivar una disputa interna que venía escalando en las últimas semanas entre los sectores alineados con el gobernador y La Cámpora. El kirchnerismo, sin embargo, conservará posiciones estratégicas: Máximo Kirchner pasará a presidir el Congreso partidario, mientras que el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, continuará al frente de la Junta partidaria.

Además, el armado se completará con el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, como vicepresidente segundo, y el diputado provincial Mariano Cascallares como secretario general. Durante los próximos días, el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora terminarán de definir la integración del consejo partidario.

Las negociaciones se aceleraron durante la semana y tuvieron reuniones reservadas entre dirigentes de ambos espacios. Del lado del mandatario provincial participaron, entre otros, Magario y el ministro de Infraestructura bonaerense Gabriel Katopodis, mientras que el kirchnerismo estuvo representado por Facundo Tignanelli, Alejandro Dichiara y referentes territoriales.

El punto central era el reclamo del oficialismo bonaerense de conducir el partido, con el argumento de que la estructura partidaria no acompañaba plenamente la gestión provincial. La propuesta de Kirchner de ceder la presidencia destrabó el conflicto y permitió sellar una lista de unidad.

La negociación incluyó la distribución de cargos y la preservación de áreas sensibles para el kirchnerismo, especialmente los organismos partidarios con influencia electoral.

El mensaje político del PJ

Tras confirmarse el acuerdo, el PJ bonaerense difundió un documento en el que cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y llamó a reorganizar al peronismo como alternativa política.

En el texto, el partido advirtió sobre un escenario social crítico y planteó la necesidad de “construir una alternativa con vocación de futuro”. También remarcó la importancia estratégica del territorio bonaerense dentro del esquema nacional.

La conducción partidaria buscará ahora ordenar la estructura en los 135 distritos de la provincia, un paso clave de cara a la reorganización electoral y al armado opositor.

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