Gustavo Sáenz consolida su imagen positiva en el Ranking Nacional de Gobernadores

Con un 54,6% de aprobación entre sus comprovincianos, Sáenz ocupa el sexto lugar a nivel nacional, registrando un crecimiento de 1,3 puntos porcentuales respecto a la medición anterior de diciembre de 2025. Este ascenso no solo refleja su gestión efectiva, sino también su postura firme contra la «grieta» ideológica, priorizando siempre el bienestar de los salteños por sobre alineamientos partidarios.

El informe, basado en una encuesta realizada entre el 1 y el 4 de febrero de 2026 con más de 24.690 casos a nivel nacional (incluyendo un promedio de 969 a 1.207 por provincia), destaca a Sáenz entre los líderes mejor valorados.

El ranking es liderado por Marcelo Orrego (San Juan) con 60,1%, seguido por Osvaldo Jaldo (Tucumán) con 58,5% y Claudio Poggi (San Luis) con 56,2%. En el extremo opuesto se encuentran figuras como Alberto Weretilneck (Río Negro) con 45,3%, Gustavo Melella (Tierra del Fuego) con 46,5% y Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires) con 47,0%. Sáenz, por su parte, muestra un balance sólido: 54,6% positiva, 40,3% negativa y 5,1% de indecisos o sin respuesta, lo que evidencia una consolidación en su base de apoyo local.

Lo que distingue a Sáenz en este panorama es su rechazo explícito a la grieta política que ha marcado la agenda nacional en los últimos años. En reiteradas declaraciones, el gobernador ha enfatizado su compromiso con un «federalismo real» que pone a Salta en primer plano, independientemente de las tensiones entre el gobierno central y la oposición.

«No estoy ni con uno ni con otro; estoy con los salteños», ha repetido Sáenz en actos públicos, posicionándose como un puente entre facciones. Esta postura se alinea con acciones concretas, como su defensa de recursos provinciales en negociaciones con la Nación y su enfoque en temas locales como la infraestructura, la seguridad y el desarrollo económico en una provincia con desafíos únicos, como su vasta geografía y diversidad cultural.

El ascenso en el ranking coincide con un momento clave para Salta, donde Sáenz ha impulsado iniciativas que trascienden las divisiones partidarias. Por ejemplo, su apoyo a políticas de inclusión social y económica ha resonado en una población que valora la estabilidad por sobre los conflictos ideológicos.

Analistas señalan que esta estrategia natural, no solo le ha permitido mantener una imagen positiva, sino también diferenciarse de gobernadores más alineados con extremos políticos, como aquellos que han visto caídas en su aprobación debido a la polarización nacional.

En el comparativo nacional incluido en el informe, Sáenz también se beneficia del contexto: en Salta, el presidente Javier Milei registra un 51,2% de imagen positiva, superando a Kicillof (24,9%), pero el gobernador local mantiene su autonomía, evitando ser absorbido por narrativas nacionales. «Sáenz representa un modelo de liderazgo pragmático, que prioriza resultados concretos para su gente», comenta un experto en opinión pública, destacando cómo esta actitud ha contribuido a su crecimiento en las encuestas.

Este ranking no solo mide aprobación, sino que refleja la percepción de los ciudadanos en un año electoral incipiente. Para Sáenz, el mensaje es claro: en tiempos de grieta, la lealtad a los salteños paga dividendos. Mientras el país navega por debates nacionales, Salta cuenta con un gobernador que, según los números, sigue ganando terreno al enfocarse en lo local.

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