El canciller Pablo Quirno entregó en la Santa Sede una carta firmada por el Presidente. En el Gobierno aseguran que el viaje podría concretarse hacia fin de año y ya se iniciaron gestiones diplomáticas.
El Gobierno nacional avanzó en las gestiones para lograr la visita del papa León XIV a la Argentina. Durante su paso por el Vaticano, el canciller Pablo Quirno entregó al Sumo Pontífice una carta firmada por el presidente Javier Milei en la que lo invita oficialmente a realizar un viaje apostólico al país.
La iniciativa fue confirmada por la Cancillería, que calificó el vínculo bilateral como “muy positivo” y destacó la cooperación entre la Argentina y la Santa Sede en temas internacionales, humanitarios y de diálogo interreligioso. El propio mandatario local replicó el anuncio en redes sociales minutos después de difundido el comunicado oficial.
Desde la Casa Rosada consideran que la posibilidad es concreta. Altas fuentes del Poder Ejecutivo estiman que existen probabilidades elevadas de que el viaje se realice y mencionan como ventana más viable el último tramo del año, debido a la compleja organización logística y protocolar que requiere una visita papal.

En el Vaticano analizan una gira por América Latina que incluiría varios destinos. Entre ellos figuran Perú —país con el que León XIV mantiene un fuerte vínculo pastoral— y también Argentina y Uruguay, naciones que no fueron visitadas por el papa Francisco durante su pontificado.
El actual Pontífice, de nombre secular Robert Prevost, desarrolló gran parte de su misión religiosa en territorio peruano y fue cercano colaborador del papa argentino. Ese antecedente facilitó los contactos iniciales con el Gobierno libertario, que comenzó las gestiones diplomáticas poco después del cambio de papado.
La comitiva argentina que viajó a Roma estuvo integrada también por el subsecretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo, lo que evidenció el carácter prioritario de las reuniones con la Santa Sede dentro de la agenda exterior.
Cuando podría concretarse
En Balcarce 50 creen que el momento político favorece la iniciativa. Este año no habrá elecciones nacionales ni en Argentina ni en los países que formarían parte de la gira, lo que reduce la posibilidad de interpretaciones partidarias sobre la presencia del líder religioso.
Las visitas papales combinan el carácter espiritual con el de una visita de Estado y requieren meses de planificación: seguridad, itinerarios, encuentros pastorales, reuniones diplomáticas y organización de misas multitudinarias.
El Vaticano, además, evalúa otros viajes internacionales. Entre los destinos estudiados figuran países de África y Europa, mientras que por el momento el Papa descartó viajar a Estados Unidos durante el año por el contexto electoral de ese país.
Expectativa en la Iglesia local
En la Iglesia argentina hay entusiasmo ante la posibilidad. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, mantuvo recientemente un encuentro con el líder de la Iglesia en Roma, aunque desde la Catedral Metropolitana evitaron dar detalles de la conversación.
De concretarse, sería la primera visita de un Papa al país desde 1987, cuando Juan Pablo II recorrió distintas provincias argentinas. Para el Gobierno, además del impacto religioso, el evento tendría relevancia política y diplomática internacional.
Las autoridades nacionales consideran que la presencia del Pontífice podría reforzar la proyección externa de la Argentina y consolidar la relación institucional con la Santa Sede en una etapa marcada por cambios en la política internacional.
F:Nexofin





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