
El proyecto de ley ingresado a la Legislatura provincial plantea modificaciones a las leyes electorales vigentes para redefinir la elección de gobernador, legisladores e intendentes, ordenar la competencia entre frentes y partidos y fortalecer la representación política tras la eliminación de las PASO.
Entre los principales cambios, el proyecto ratifica que el gobernador y vicegobernador serán elegidos por voto popular en un distrito electoral único, resultando electa la fórmula que obtenga la mayor cantidad de sufragios válidos, pero en el caso de frentes o alianzas electorales, se prevé la acumulación de los votos de todas las listas que los integren, proclamándose ganadora la fórmula más votada dentro del espacio que reúna el mayor respaldo
Actualmente, el sistema electoral salteño establece que la lista individual con mayor cantidad de votos sea la ganadora. Con los cambios que se impulsan, se habilita que en las alianzas políticas puedan competir más listas dentro de un mismo frente, sumando los votos de todas las opciones dentro del mismo espacio, consagrando ganador a la lista que haya ganado la interna del frente más votado.
En otras palabras, el texto establece que, cuando compitan frentes o alianzas, se sumarán los votos de todas las listas que integren ese espacio y se proclamará ganadora la fórmula más votada dentro del frente con mayor caudal total.
En términos políticos, esto implica que pueden competir varias candidaturas de un mismo espacio sin dividir el voto general.
La iniciativa también introduce modificaciones en la elección de senadores y diputados provinciales. Los senadores continuarán siendo elegidos por departamento, mientras que los diputados -60 en total- se establece un piso electoral del 5% de los votos válidos emitidos en cada departamento para acceder al reparto de bancas y que la distribución de cargos sea regulada entre listas internas cuando un frente o alianza obtenga más de una banca, manteniendo un criterio proporcional según los votos obtenidos.
Otro de los puntos destacados es la modificación del sistema de elección de intendentes, que se regirá por el mismo mecanismo previsto para la elección de gobernador y vicegobernador.
Además, se fija que la convocatoria a elecciones generales deberá realizarse con una antelación mínima de cuatro meses.
En los fundamentos, los autores de la iniciativa señalan que la reforma busca fortalecer la representación política, ordenar la competencia electoral y ampliar la participación ciudadana, adaptando el sistema a un nuevo escenario institucional sin PASO.
Asimismo, sostienen que el esquema propuesto permite canalizar las diferencias internas de los espacios políticos a través del voto popular, sin necesidad de reinstalar instancias electorales eliminadas.





Deja un comentario