Fue parte de uno de los imperios económicos más importantes de la historia, ganó una fortuna, pero no tenía herederos directos.

Existen casos de empresas que facturan miles de millones de dólares al año y se convierten en las más importantes del mercado. Estas consiguen forjar una gran imagen para su creador, quien suele transformarse en una de las figuras más reconocidas de su ámbito o del negocio financiero.
Este personaje que no dejó herederos directos, para muchos pasó inadvertido a diferencia de su gran socio, con el cual crearon uno de los imperios tecnológicos más grandes del planeta. Pero pese a eso, encontró la forma de enaltecer la riqueza que había cosechado a la hora de partir.
La historia de Paul Allen y cómo se convirtió en multimillonario
Paul Allen conoció a Bill Gates en la escuela secundaria Lakeside, en Seattle, donde compartían la obsesión por las primeras computadoras. En 1975, convenció a Gates de abandonar la universidad para fundar Microsoft, pero el verdadero salto ocurrió con IBM. Compró un sistema operativo llamado Q-DOS por solo 50 mil dólares, lo rebautizaron como MS-DOS y se lo alquilaron a IBM sin venderles los derechos, cobrando una comisión por cada máquina vendida.
A pesar de que tuvo que dejar la gestión de la empresa en 1983 por un linfoma de Hodgkin, mantuvo sus acciones originales. Esos papeles se valorizaron tanto que le permitieron generar el dinero necesario para crear Vulcan Inc., la empresa que fundó en 1986 junto a su hermana para administrar sus nuevos negocios. A través de la misma, compró los equipos Portland Trail Blazers de la NBA y los Seattle Seahawks de la NFL, además de invertir en complejos de oficinas para Amazon.
Al morir en 2018, Allen no tenía esposa ni hijos, lo que activó un complejo proceso legal manejado por su hermana. Siguiendo sus deseos, gran parte de sus activos, incluyendo sus famosas colecciones de arte y barcos, se subastaron para destinar esos millones a la caridad. Actualmente, sus equipos deportivos están bajo la administración de un fideicomiso que, por orden de su testamento, deberá venderlos en el futuro cercano para completar su obra filantrópica.
Un patrimonio de miles de millones sin herederos directos
Al momento de su muerte, Paul Allen contaba con un patrimonio neto estimado de 20 mil millones de dólares, según distintos medios especializados. La gran mayoría de esto no llegaba por parte de Vulcan Inc. pese a su buena administración: era de su rol como cofundador de Microsoft.
Al no contar ni con esposa ni hijos, quienes se convirtieron en beneficiarios fueron su hermana Jody y los hijos de esta. Si bien gran parte de su fortuna será donada a la beneficencia, se estima que sus sobrinos y una de sus grandes socias se quedarán con la gran cantidad de bienes raíces con los que contaba en vida.
f:Ambito





Deja un comentario