El Juzgado Federal de Campana, a cargo del juez Adrián González Charvay, ordenó a Facebook Argentina SRL que se abstenga de suspender automáticamente la cuenta de Instagram de Cinthia Fernández.
La medida, de carácter urgente y excepcional tras una acción autosatisfactiva, dispone que cualquier denuncia futura contra el perfil de la panelista reciba revisión humana y se brinde posibilidad de defensa antes de aplicar una sanción. Fernández argumentó que su cuenta, con más de seis millones de seguidores, es un activo comercial de “carácter alimentario” con el que sostiene a sus tres hijas, generando ingresos de entre USD 2.000 y USD 3.000 mensuales.

La demanda detalló que durante 2024 la cuenta sufrió seis suspensiones por acusaciones automatizadas de “abuso infantil”, las cuales Fernández atribuyó a denuncias coordinadas mediante bots sin revisión humana ni derecho de defensa.
En su descargo, la filial local de la red social planteó que “carece de capacidad legal para administrar, controlar u operar el servicio de Instagram”, cuya gestión corresponde a Meta Platforms, Inc., y subrayó que es una entidad jurídica distinta. Sin embargo, el magistrado rechazó este argumento de falta de legitimación pasiva al considerar que la filial “se muestra como sede comercial local y genera una apariencia de unidad frente a los usuarios del país”.
Para el dictado de la sentencia, el juez analizó documentación que incluía registros de las suspensiones por motivos como “desnudos o actividad sexual” y comunicaciones sobre incumplimiento de contratos publicitarios debido a los bloqueos temporales.
El fallo concluyó que el vínculo comercial y el destino de los ingresos de la actora se encuentran probados. Con esta resolución, la justicia busca evitar pérdidas económicas estimadas por la demandante entre USD 3.500 y USD 5.000, garantizando que el sistema de moderación automatizado de la plataforma no afecte de forma arbitraria su fuente de sustento.





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