Las fuerzas ucranianas aprovecharon la interrupción de las comunicaciones rusas para avanzar en zonas estratégicas de Zaporizhzhia
Las fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron en los últimos días una serie de contraataques en el sector sureste del frente que permitieron recuperar más de 200 kilómetros cuadrados de territorio, en una de las mayores operaciones desde mediados de 2023, según datos militares y análisis independientes.
El jefe del Ejército ucraniano, Oleksandr Sirski, confirmó que las tropas lograron avances durante operaciones defensivas y ofensivas en las zonas de Oleksandrivka y Huliaipole, donde visitó posiciones de primera línea y se reunió con comandantes desplegados.
“La prioridad es recuperar territorio”, señaló Sirski en un mensaje difundido por el alto mando ucraniano, al tiempo que pidió a los responsables militares “tener en cuenta el número de bajas a la hora de decidir sobre sus acciones”, en referencia a la presión por sostener el avance sin provocar pérdidas excesivas.
De acuerdo con el Centro para Estrategias de Defensa de Kiev, una de las claves del éxito reciente fue el deterioro de las capacidades de mando y control de las tropas rusas en este tramo del frente.
Las autoridades ucranianas señalaron que el bloqueo parcial de la plataforma de mensajería Telegram por parte del Kremlin, junto con acciones para impedir que las fuerzas rusas utilicen terminales de Starlink, afectaron la coordinación entre unidades desplegadas en el área de Oleksandrivka.
Un equipo de desminado rastrea un sector de Velyka Oleksandrivka para localizar restos humanos en una zona afectada por décadas de conflicto (David Guttenfelder/The New York Times)
Observadores militares rusos habían advertido días antes que la interrupción del servicio estaba generando dificultades para el control de drones, la transmisión de datos y la comunicación entre puestos de mando.
En paralelo, el Instituto para el Estudio de la Guerra indicó que los contraataques ucranianos “probablemente aprovechan el bloqueo del acceso de las fuerzas rusas a Starlink, que perturba las comunicaciones y el mando”.
La organización agregó que la superficie recuperada en apenas cuatro días se acerca al volumen de territorio conquistado por Rusia en todo un mes durante fases anteriores del conflicto.
El impacto de estas interrupciones se hizo visible después de que Elon Musk anunciara la adopción de “medidas” para impedir el uso del sistema satelital por parte del ejército ruso. Desde Kiev sostienen que Moscú había empleado esa tecnología para el guiado de drones y para eludir sistemas de interferencia electrónica.
Las autoridades militares ucranianas señalaron que los avances se concentran a unos 80 kilómetros al este de Zaporizhzhia, una región donde las fuerzas rusas habían logrado progresos sostenidos desde mediados de 2025. En ese sector, los contraataques lograron estabilizar la línea de contacto y forzaron a varias unidades rusas a retroceder hacia posiciones defensivas más profundas.Un agente de policía corre junto a un vehículo calcinado ante la amenaza de un ataque con dron FPV ruso, mientras se dirige a evacuar civiles de la localidad de Huliaipole, en la región de Zaporizhzhia (REUTERS/Stringer)
Pese a los avances, Sirski advirtió que el ejército de Rusia mantiene “ataques constantes” en otros puntos del frente sureste con el objetivo de romper las defensas ucranianas. Sin embargo, afirmó que esos intentos no han producido “éxitos sustanciales” y que las líneas principales de defensa permanecen bajo control.
Durante enero, las fuerzas rusas habían logrado ocupar alrededor de 245 kilómetros cuadrados en distintos sectores del frente. En los dos meses previos, el avance fue todavía mayor, con más de 900 kilómetros cuadrados conquistados entre noviembre y diciembre. La recuperación registrada ahora por Ucrania equivale prácticamente a todo el terreno ganado por Rusia en diciembre.
Según estimaciones militares, en febrero Moscú controlaba total o parcialmente cerca del 19,5 % del territorio ucraniano, una cifra superior a la del mismo período del año anterior. Antes de la invasión a gran escala iniciada en 2022, Rusia ya dominaba aproximadamente el 7 % del país, incluida Crimea y zonas del Donbás.
Para el mando ucraniano, los contraataques en el sureste no solo buscan revertir pérdidas territoriales recientes, sino también debilitar la capacidad de ofensiva rusa en una franja donde Moscú había concentrado recursos, artillería y drones.
(Con información de AFP y EFE)





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