El Gobierno corrige el punto más polémico de la reforma laboral y busca aprobarla esta semana en Diputados

La Casa Rosada acordará una nueva redacción del artículo sobre licencias médicas para asegurar apoyos aliados. Tras la votación, el proyecto deberá regresar al Senado antes de su sanción definitiva.

El oficialismo decidió modificar el artículo más cuestionado de la reforma laboral para destrabar su aprobación en la Cámara de Diputados. Luego de la controversia generada por el sistema de licencias médicas, el Gobierno negocia una nueva redacción con bloques aliados con la intención de votar la iniciativa esta misma semana.

La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, reconoció públicamente la falla del texto original. “Tuvimos un error porque la ley original no distingue entre enfermedades. Tuvimos un error, lo reconozco”, admitió tras reunirse con el presidente Javier Milei en la Quinta de Olivos.

El artículo 44, aprobado previamente en el Senado, modificaba el régimen vigente al establecer que un trabajador que no pudiera prestar tareas por una enfermedad o accidente no laboral percibiría el 50% de su salario. El mismo apartado indicaba que, si la imposibilidad no provenía de una acción voluntaria ni del conocimiento previo del riesgo para la salud, el pago ascendería al 75% de la remuneración.

El alcance de ese cambio generó rechazo en sectores sindicales y también en bancadas opositoras dialoguistas, lo que puso en duda la votación en Diputados. Desde el PRO advirtieron que corregirlo únicamente en la reglamentación implicaba otorgarle al Poder Ejecutivo un margen de discrecionalidad excesivo, mientras que otros legisladores consideraban que esa alternativa era insuficiente.

Frente a ese escenario, el oficialismo optó por reescribir directamente el artículo antes del debate parlamentario. En La Libertad Avanza aseguran que la idea es llegar al plenario de comisiones con el texto consensuado: “Queremos llegar al plenario ya con la redacción acordada con los aliados”, señalaron a Clarín desde el bloque.

El cronograma legislativo prevé que las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda se reúnan para emitir dictamen y habilitar la sesión. En el oficialismo confían en reunir los votos necesarios para la aprobación en general. “Para la general estamos arriba de los 130 votos”, afirmaron fuentes parlamentarias.

La modificación obligará a que el proyecto vuelva al Senado, ya que cualquier cambio respecto de la media sanción requiere la revisión de la Cámara alta. Allí, el plan es tratarlo en comisión de inmediato y, tras cumplir los plazos reglamentarios, sancionarlo hacia fines de mes.

El objetivo político del Gobierno es que la reforma esté aprobada antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. En el entorno oficial relativizan los tiempos: sostienen que la prioridad es la sanción de la ley, incluso si se demora algunos días más.

La polémica por las licencias médicas, sin embargo, ya tuvo impacto político. La CGT convocó a un paro general el día del tratamiento en Diputados y sectores sindicales adelantaron protestas frente al Congreso. La discusión se convirtió así en uno de los principales focos de tensión entre la administración de Milei y el movimiento obrero.

Por el momento, el oficialismo descartó introducir otros cambios reclamados por aliados, como modificaciones al sistema de pago de salarios mediante billeteras virtuales. En paralelo, continúan las negociaciones por el Fondo de Asistencia Laboral, destinado a financiar indemnizaciones, aunque en la Casa Rosada aseguran que la iniciativa mantiene respaldo suficiente para avanzar.

Si el esquema legislativo se cumple, la reforma laboral podría quedar definitivamente sancionada en los próximos días, marcando uno de los proyectos centrales de la agenda económica del Gobierno.

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