La mayor parte de las divisas adquiridas desde enero se destinó a deuda y transferencias al Tesoro. A fin de mes, el Central deberá afrontar un vencimiento cercano a USD 1.000 millones que será clave para medir la solidez cambiaria.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló casi u$s2.100 millones en compras desde el inicio del año, en el marco de la fase cuatro del programa económico. Sin embargo, la mejora no se tradujo en un aumento equivalente de las reservas en dólares, ya que buena parte de esas divisas se utilizaron para cumplir compromisos externos y asistir al Tesoro.
El mercado ahora concentra su atención en el próximo vencimiento de los Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), por un monto cercano a u$s1.000 millones, previsto para el viernes 27, último día hábil de febrero.
Compras, pagos y reservas bajo presión
Desde enero, el Central intervino de manera sistemática en el mercado de cambios. Pero según estimaciones privadas, de los cerca de u$s2.000 millones comprados, unos u$s350 millones fueron vendidos al Tesoro y alrededor de u$s1.000 millones se destinarán al pago del Bopreal.
A eso se suma el desembolso de u$s827 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) a comienzos de mes, realizado mediante la adquisición de Derechos Especiales de Giro (DEG).
«Desde comienzos de año el BCRA sumó reservas por un total de u$s2.048 millones. Desde el 5/1 compró en todas las ruedas, a razón de USD 71 M por día alentado por una oferta de dólares por encima de lo habitual. La fuente sigue siendo principalmente la cuenta financiera, explicada por colocaciones corporativas y de provincias y el impulso que tomaron los préstamos en moneda extranjera, todos con obligación de ser liquidados en el MLC. El carry cubierto que promueve el gobierno, convalidando tasas en pesos por encima de la inflación esperada en un contexto de menores expectativas de depreciación, luce como el nuevo puente hasta que ingresen los dólares de la cosecha en el segundo trimestre», señalaron desde EcoGo en un informe reciente.
El Bopreal como test inmediato
El Bopreal fue emitido por el BCRA para ordenar la deuda comercial con importadores heredada de la gestión anterior, en un contexto de escasez de divisas y restricciones cambiarias. El vencimiento de febrero representa una prueba concreta para la estrategia oficial: cumplir con obligaciones en dólares sin deteriorar la estabilidad cambiaria lograda en las últimas semanas.
Analistas destacan que todo pago impacta sobre las reservas brutas, aunque el efecto sobre las reservas netas depende de la metodología de cálculo acordada con el FMI. En ese frente, el Gobierno negocia la segunda revisión del programa y busca un “waiver” para acceder a un desembolso pendiente de u$s1.000 millones, luego de no haber alcanzado la meta de reservas prevista para fines de 2025.

Estrategia oficial y ventana de alivio
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que en 2026 los compromisos en moneda extranjera se afrontarían mediante nuevos instrumentos de financiamiento, lo que permitiría al BCRA acumular reservas en lugar de utilizarlas para cancelar deuda.
“Por cada dólar que compramos, el 75% se destinó a pagar deudas”, explicó el funcionario recientemente, aludiendo a la falta de refinanciamiento que condicionó la dinámica del año pasado.
Tras el vencimiento de febrero, el calendario muestra un período de relativa calma hasta julio. Ese margen podría darle al equipo económico espacio para recomponer reservas, siempre que se mantenga la estabilidad cambiaria y los flujos de divisas acompañen.





Deja un comentario