El Gobierno se apoya en emisiones de deuda y apuesta a los bonos en pesos para extender el veranito del dólar

El tipo de cambio retrocede en lo que va de 2026 por factores locales y externos. Las consultoras privadas acomodaron sus pronósticos para los próximos meses y ubican la cotización dentro de las bandas. Hasta cuándo puede durar.

El dólar bajó 4% en lo que va del año, por un combo que incluye factores locales e internacionales. Aunque pasados los feriados de Carnaval puede empezar a bajar la demanda de pesos, los analistas coinciden en que hay varios motivos para adelantar que el “veranito” cambiario se puede extender.

Con el ajuste de las bandas cambiarias por inflación y la mayor oferta de divisas, la cotización mayorista se alejó del valor “techo” del esquema y las proyecciones de los economistas privados, también. “Los futuros del tipo de cambio muestran una distancia mayor al 10% respecto a la banda superior proyectándola según las últimas estimaciones del REM”, destacó un reporte de IEB.

“Esta tendencia responde no solo a que no hay evidencia de nuevos desequilibrios monetarios –en el caso de que así ocurriese se observaría una suba del tipo de cambio o bien mayor volatilidad en las tasas de interés–, sino además a la cada vez mayor proporción de depósitos en dólares respecto a los depósitos en pesos (ajustado por inflación)“, explicó el mismo informe.

Un puente hasta la cosecha

La visión de los privados es que el dólar se mantendrá estable o incluso a la baja hasta después de la temporada fuerte de ingresos por la cosecha, entre abril y mayo. El principal argumento detrás de esas estimaciones es el abundante ingreso de divisas que está aportando el financiamiento de las empresas en moneda extranjera.

El Banco Central logró comprar más de US$2000 millones en el año sin presionar sobre el tipo de cambio. (Foto: Reuters)
El Banco Central logró comprar más de US$2000 millones en el año sin presionar sobre el tipo de cambio. (Foto: Reuters)

“La oferta de dólares en el mercado libre de cambios, alta para esta época del año, deriva principalmente de la colocación de deuda corporativa y de provincias y del marcado crecimiento de los préstamos en dólares, ambos con obligación de ser liquidados en el mercado. Puntualmente, estos últimos aumentaron US$1200 millones en lo que va del año”, puntualizó la consultora LCG.

En la misma línea se manifestaron los analistas de Grupo SBS, que resaltaron que las fuertes compras de dólares por parte del BCRA, que ya superan los US$2000 millones se dieron en un contexto de tipo de cambio bajista. Coincidieron en que la tendencia descendente se apoyó en la liquidación de las colocaciones de bonos y el alza de los préstamos en dólares.

A eso se suman las renovadas ganancias en dólares que vienen ofreciendo los bonos en pesos. “La alternativa de carry cubierto alienta el desarme de posiciones en dólares volviendo a tender un puente a los meses en que empiecen a ingresar los dólares de la cosecha», dijeron en LCG.

Todos esos factores locales se suman a la debilidad del dólar a nivel global para resultar en un combo que hace prever que la “paz cambiaria” seguirá en los próximos meses.

“Más allá de estas importantes fuentes, que parecieran ser el ‘puente’ hasta la cosecha gruesa del segundo trimestre de 2026, la dinámica del tipo de cambio evidencia la relativa debilidad del dólar a nivel global, junto a una demanda estacional de pesos mayor a la de otros momentos del año, aunque ya comenzando su sendero a la baja desde fines de enero”, apuntó SBS.

El titular del Banco Central, Santiago Bausili; el presidente Javier Milei; y el ministro de Economía, Luis Caputo. (Foto: @LuisCaputoAR/X).
El titular del Banco Central, Santiago Bausili; el presidente Javier Milei; y el ministro de Economía, Luis Caputo. (Foto: @LuisCaputoAR/X).

No vemos una suba sustancial del tipo de cambio (habrá oferta por parte del agro, de empresas corporativas que se vienen financiando en dólares en el mercado de capitales, del sector de energía y de nuevos inversores apostando a esta estrategia)”, anticipó IEB.

Para Grupo SBS, en tanto, el Gobierno debería aprovechar las condiciones actuales para generar un círculo virtuoso que le permita seguir flexibilizando las normativas cambiarias, de modo tal de hacer más convertible al peso y apuntalar su demanda.

“Si los flujos financieros (y en el segundo trimestre de 2026, los comerciales) son fuertes, podría ocurrir que la acumulación de reservas netas del BCRA mantenga o incremente el ritmo actual con baja presión sobre el dólar. Si esto además repercute en una compresión de riesgo país que mejore condiciones financieras y como consecuencia, incremente la demanda de pesos, el efecto inflacionario de la acumulación se vería acotado por una mayor demanda de moneda local”, cerró esa casa de Bolsa.

Deja un comentario