Se prevé que la sesión será maratónica y se estirará por más de 15 horas, pero en LLA confían en que terminará con una victoria para el Gobierno
La Cámara de Diputados sesiona este jueves para tratar el proyecto de reforma laboral y el gobierno de Javier Milei es optimista respecto de su aprobación en general, dado que los cálculos del oficialismo y de la oposición es que contará con más de 130 votos a favor, a lo que se suma la posibilidad de bloquear nuevas modificaciones al texto.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, convocó a la sesión para las 14:00 con el apoyo del PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas. El decreto parlamentario se dio a conocer ayer, cuando la iniciativa de «modernización laboral» todavía se discutía en el plenario de comisiones pero con la firma del dictamen ya asegurada.
Se prevé que la sesión lleve más de 15 horas, pero en LLA confían en que terminará con una victoria para el Gobierno. Creen que la clave fue la eliminación del polémico artículo sobre licencias por enfermedad que reclamaron el PRO y los gobernadores. Esto obligó a que el proyecto vuelva al Senado para la sanción definitiva pero como contraprestación le habría asegurado la mayoría para avanzar.
Además, en el oficialismo impera la expectativa de que los acuerdos que alcanzaron con las provincias para conseguir la media sanción del Senado se reflejarán ahora en Diputados e incluso impedirían que haya nuevas modificaciones en artículos como el que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones, según adelantaron fuentes parlamentarias a iProfesional.
Reforma laboral: cuántos votos espera tener Javier Milei para aprobarla en Diputados
El bloque oficialista que preside Gabriel Bornoroni cuenta con 95 diputados. Ese es el piso de votos propios del Gobierno. A ellos se sumarán los 12 del PRO, los 6 de la UCR y los legisladores que responden a los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Manuel Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén).
Esos diputados se reparten entre los bloques Independencia (3), Elijo Catamarca (3), Producción y Trabajo (2), Innovación Federal (9) y La Neuquinidad (1). Con ellos, la cuenta arroja 130 votos a favor del proyecto de reforma laboral.
Pero en la oposición dura que encarna la bancada peronista/kirchnerista Unión por la Patria y también entre los dialoguistas más críticos de la «letra chica» manejan números incluso superiores: hablan de unos 134 votos o más, que le garantizarían al Gobierno la aprobación, según supo este medio.
Esto es así porque los 22 diputados del interbloque Unidos, cuya columna vertebral es Provincias Unidas (espacio que se referencia principalmente en los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Córdoba, Martín Llaryora) no darían quórum pero se dividirán en la votación en general, algunos a favor y otros en contra.
Con Juan Schiaretti a la cabeza, los seis cordobeses del bloque se perfilan para votar a favor, al igual que la santafesina Gisela Scaglia (ex vice de Pullaro y jefa del bloque), su comprovinciano José Núñez y el rionegrino Sergio Capozzi. En tanto, votarían unos 10 diputados, entre ellos los bonaerenses Pablo Juliano y Nicolás Massot y el porteño Martín Lousteau.
La clave de la votación por artículos: por qué el Gobierno cree que no habrá más cambios
Si bien hasta el miércoles por la noche quedaban algunos diputados sin definir una postura en ese variopinto interbloque, los números ya juegan a favor del oficialismo para la eventual aprobación del proyecto en general. De hecho, el fantasma de que los aliados impongan cambios durante la votación en particular también empezó a alejarse.
Uno de los puntos en la mira es el FAL, muy cuestionado durante el debate del Senado y también en las comisiones de Diputados porque los aportes que hará el empleador (del 1% en grandes empresas y del 2,5% en pymes) dejarán de ir a la ANSES como ocurre hasta hoy. En los bloques que piden su modificación o eliminación reconocen que, por ahora, no llegan con los votos para ello.
«Lo más probable es que salga tal cual el dictamen de mayoría. No se llega a voltear el FAL y mucho menos los artículos que derogan los estatutos profesionales, salvo que pase algo fuera de los planes», adelantaron a iProfesional en uno de los despachos donde se esperanzaban con imponer esa modificación.
Asimismo tampoco ven posible que el PRO logre el apoyo suficiente para volver a incluir en el texto la habilitación de que los sueldos se depositen en billeteras virtuales si el empleado lo solicita, algo que estaba en la versión original pero se eliminó durante el tratamiento del Senado por presión de los bancos. Igualmente, el bloque que encabeza Cristian Ritondo insistirá con este tema en el recinto.
Optimismo en el Gobierno por la aprobación de la reforma laboral
Es por ello que en La Libertad Avanza «están súper confiados», según indicaron las fuentes consultadas por este medio. Si todo sale como prevé el Gobierno, el proyecto de reforma laboral pasaría al Senado únicamente por la eliminación del artículo que establecía descuentos sobre el salario en casos de licencia por enfermedad.
El Gobierno mantiene en pie el plan de que el proyecto de «modernización laboral» se apruebe este jueves y que mañana mismo el Senado reúna a la Comisión de Trabajo -que todavía preside la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich- para firmar el nuevo dictamen y cumplir así con el plazo reglamentario de siete días antes de llevarlo a votación. Es decir, que la ley se sancione el viernes 27.
Pero esto solo es el plan de urgencia que tivo que activar el oficialismo. Que tenga éxito dependerá de otros factores. Por ejemplo, la duración de la sesión de Diputados que se convocará para el jueves. En el Senado, el debate llevó en total 16 horas con unos 33 oradores sobre los 72 que integran el pleno. En la Cámara baja son 257 legisladores y se prevé que la sesión arranque recién a las 14:00.
Si bien parece un detalle menor, en el plan del Gobierno de conseguir la ley antes de que Milei se presente en el Congreso el 1 de marzo, no lo es. La dinámica de la sesión influirá en el trámite parlamentario para que el texto vuelva rápidamente al Senado, una logística que a veces tiene demoras. Esto será determinante para la convocatoria que Bullrich tendrá que hacer a las apuradas para que la Comisión de Trabajo vuelva a reunirse el viernes 19.
De todas formas, por estas horas en el gobierno de Javier Milei -que viaja a Estados Unidos mientras sesiona la Cámara de Diputados- reina la confianza en que el proyecto de reforma laboral se aprobará sin mayores inconvenientes y que, por esa misma razón, el trámite del Senado se dará con la velocidad que esperan.
F:IProfesional





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