EVANGELIO DEL DÍA

: EVANGELIO DEL DÍA🌾

Domingo 22 de Febrero de 2026

Mateo 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo:
«También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Mt 4, 1-11:

💫Tentaciones

1) Desierto:

Cuando uno empieza a mirarse empieza a sentirse en soledad y también con miedo, porque es como declararte la guerra santa a vos mismo. Es luchar por un propósito e incluso enfrentar la vida misma cuando no tenés una motivación o hay una falta de motivación. Es también trabajar tu disciplina y saber que no todo se hace por lo sentimental o por tener gente a tu lado. Es trabajar tus sentimientos y tu cabeza para ir asumiendo un rol en tu propia vida y tener en claro qué querés construir en vos. No se trata de rechazar partes tuyas, sino más bien conquistar y construir. Es pasar muchas luchas y también muchos dolores. Por eso no escapes al desierto de tu vida, más bien asumí y mira desde tu lucha lo que quieres fortalecer y disciplinarte.

2) Tentador:

Hay veces que decimos muchos “sí” y eso nos lleva a decirnos “no” muchas veces a nosotros mismos. Como diría san Ignacio “El diablo se disfraza de ángel de luz”. Entonces, creemos que por hacer cosas buenas estamos haciendo cosas necesarias. Por lo tanto, no siempre lo que haces por los demás es necesario y en este tiempo la mayor tentación que podemos tener es creernos que somos salvadores de los demás y que todo depende de nosotros. Aprende a recordar que el único salvador es Jesús.

3) Daré:

A la persona se la conoce de verdad cuando ya no te necesita. A lo mejor estás mal porque te han decepcionado y estás dolido, pero uno tiene que aceptarlo y superarlo; porque como dice el dicho “La tristeza es aliada del enemigo”. Asume en tu pensar que Dios puede darte cosas nuevas y que vos podés hacer cosas nuevas, porque también dice el dicho “En el fondo eres lo que piensas y en lo que piensas te conviertes”.
Que Jesús siempre sea tu luz y también tu paz y a seguir trabajando tu interior en este tiempo cuaresmal. Acepta tu desierto, aprende a vivir en tu desierto y aprendé a salir de tu desierto con disciplina y humildad. Algo bueno está por venir.

Deja un comentario