El dueño de la empresa Neumen dijo en una entrevista que los márgenes que obtenían «no eran reales». El contundente mensaje de Milei
El presidente Javier Milei volvió a meterse de lleno en la polémica por el cierre de Fate y salió a responder a quienes lo señalan como responsable indirecto por su política de apertura de importaciones. Lo hizo amplificando las declaraciones de Roberto Méndez, dueño de Neumen, quien admitió públicamente que durante años el sector operó con márgenes muy elevados en un mercado que, según describió, «no era real».
«Estaban robando las multinacionales y nosotros los empresarios porque teníamos un mercado que no era real. Nunca ganamos tanta plata en ese sentido como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo», dijo Méndez en una entrevista difundida por el stream Ahora Play. El empresario incluso respaldó la idea de que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulse un esquema que obligue «a todas las empresas a adecuarse a una rentabilidad normal, que sería alrededor de un 20%».
«En un momento estábamos marcando con un 60% o 70%», admitió el titular de Neumen, en una frase que el propio Presidente se encargó de viralizar para reforzar su discurso contra lo que define como «empresarios prebendarios». Para Milei, estas confesiones públicas son la prueba de que su programa económico apunta a desarmar distorsiones acumuladas durante años.
Javier Milei se metió en la polémica con un contundente mensaje
Desde su cuenta en X, el mandatario compartió el video con un mensaje directo: «Dedicado a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien». La publicación estuvo precedida por otra frase en mayúsculas en la que volvió a cuestionar a quienes, según su visión, utilizaron la protección del mercado interno como escudo para sostener márgenes extraordinarios.
También reposteó un mensaje de Javier Lanari, que señalaba: «Hay todo un sector que se auto-percibe ‘progre’ que defiende que un grupo de empresarios le robe a los argentinos de bien. Se terminó la era de pescar en la pecera. Ahora hay que competir».
E hizo lo propio con un mensaje del influencer libertario Gordo Dan, que decía: «El resultado del proteccionismo que piden los kukitas es literalmente un ROBO de unos pocos tipos a una población entera cautiva de esos productos. ¿Los kukitas? Del lado de los millonarios a costa del pueblo siempre».
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El mensaje de Javier Milei sobre las declaraciones del empresario CEO de la gomería Neumen
La controversia escaló luego de que sectores de la oposición atribuyeran el cierre de FATE a la política oficial de apertura comercial. Milei, sin embargo, redobló la apuesta y apuntó contra Javier Madanes Quintanilla, dueño de la firma de neumáticos y también de Aluar, la única productora de aluminio del país. El Presidente sugirió que el anuncio del cierre no fue casual y lo vinculó con el debate legislativo por la reforma laboral.
La polémica por el cierre de Fate y los mensajes de Javier Milei
«¿Conspiranoico yo? Fin«, escribió el jefe de Estado antes de comenzar a replicar mensajes que hablaban de un supuesto intento desestabilizador por parte del empresario, en la antesala del tratamiento de una ley que el Gobierno considera central para el desarrollo económico.
En la Casa Rosada también dejaron trascender que el ejecutivo había hecho lobby para que el aluminio producido por su compañía fuera incluido en el acuerdo comercial que la Cancillería firmó semanas atrás con el Departamento de Estado de Estados Unidos, capítulo que finalmente no fue incorporado. En el entorno presidencial sostienen que el empresario reclamaba protección especial para sus compañías y que incluso «tiraban la gente a la calle» si no obtenían determinados beneficios.
En Fate, por su parte, aseguran que la decisión de cerrar había sido adoptada con anterioridad al paro nacional del 19 de febrero, rechazando así cualquier especulación sobre una maniobra coordinada con el escenario político.
El propio Milei y el ecosistema digital libertario instalaron además la idea de que existen sectores empresarios que se resisten a competir en un mercado abierto. En palabras del Presidente, son quienes «les gusta cazar en el zoológico», una metáfora que utiliza para describir a compañías acostumbradas a operar bajo protección arancelaria y con competencia limitada.
La discusión sobre los precios y la rentabilidad empresaria no es nueva dentro del oficialismo. Semanas atrás, el ministro de Economía, Luis Caputo, había generado ruido al afirmar que no compraba ropa en la Argentina porque era «un robo». Luego celebró que algunos empresarios textiles reconocieran públicamente que los valores eran elevados: «Esto en privado te lo reconocen todos los empresarios textiles. Excelente que algunos ya se animen a hacerlo también públicamente», destacó.
En ese marco, el Gobierno busca consolidar un relato en el que la competencia, la baja de aranceles y la eliminación de regulaciones aparecen como el camino para reducir precios y disciplinar márgenes. La pelea con FATE y las declaraciones de Méndez se transformaron así en un nuevo capítulo de una disputa más amplia entre la Casa Rosada y parte del establishment industrial, en momentos en que la administración libertaria profundiza su agenda de reformas estructurales.






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