Dia volvió a ganar dinero, disparó su valor bursátil y consolida su giro estratégico

El grupo registró utilidades por 129 millones de euros en 2025, con España como motor y una operación argentina que estabilizó ventas y caja pese a la crisis.

La empresa supermercadista Grupo Dia cerró 2025 con un beneficio neto de 129 millones de euros y confirmó su retorno a la rentabilidad tras varios años de reestructuración. El resultado llegó acompañado por una suba del 140% en su capitalización bursátil, que superó los 2.100 millones de euros, señal de respaldo del mercado al nuevo ciclo corporativo. La compañía alcanzó ventas consolidadas por 7.076 millones de euros, un alza interanual de 2,5%, y elevó su EBITDA ajustado a 316 millones, con un crecimiento del 8%.

El principal impulsor del desempeño fue España, donde el negocio combinó expansión comercial y mejoras operativas. Allí la filial generó 5.565 millones de euros en ingresos (+8,6%) y triplicó su resultado neto hasta 166 millones, ayudada por economías de escala, el crecimiento de ventas comparables del 7,4% y el peso creciente del modelo de franquicias, que ya representa el 67% de la red. A eso se sumó la optimización logística, incluida la apertura de un nuevo centro en Sevilla, y avances en eficiencia energética.

El CEO Martín Tolcachir afirmó que “2025 marca un punto de inflexión” y sostuvo que la empresa demostró capacidad para acelerar el crecimiento y cumplir objetivos del plan estratégico 2025-2029. Según explicó, el desempeño confirma que el modelo de proximidad y foco en cliente permite crecer por encima del mercado y ganar participación.

La compañía abrió 94 tiendas el año pasado y anticipó que acelerará aperturas en 2026.
La compañía abrió 94 tiendas el año pasado y anticipó que acelerará aperturas en 2026.

Argentina mostró resiliencia operativa

En contraste con Europa, la filial de Argentina enfrentó un contexto macroeconómico adverso, con fuerte contracción del consumo entre 2024 y el primer semestre de 2025 y una depreciación del 40% del peso. En ese escenario, las ventas anuales cayeron 15% hasta 1.510 millones de euros y los volúmenes comparables retrocedieron 10%. Sin embargo, el dato clave para el mercado fue la estabilización de la tendencia en la segunda mitad del año, cuando el negocio logró recuperar 0,3 puntos de cuota y mejorar márgenes.

La filial cerró el ejercicio con EBITDA positivo en el segundo semestre, flujo de caja libre de 3,1 millones de euros y posición de caja neta de 61 millones. El CFO Guillaume Gras destacó que el grupo terminó el año con un balance saneado y rentable, lo que lo posiciona para crear valor de forma sostenida.

La empresa atribuyó la mejora local a un estricto programa de control de costos y disciplina financiera, factores que permitieron sostener la operación pese al deterioro del consumo. Desde la dirección remarcan que la posición de liderazgo en Buenos Aires y la estructura optimizada constituyen una base para capturar la eventual recuperación económica prevista para 2026.

A nivel corporativo, el flujo de caja operativo alcanzó 301 millones de euros y cubrió inversiones por 161 millones y pagos financieros por 61 millones, lo que permitió reducir la deuda neta en 79 millones de euros y llevar el ratio de endeudamiento a apenas 0,8 veces EBITDA. Este indicador es seguido de cerca por analistas porque refleja capacidad de repago y margen para financiar expansión.

El ejercicio también fue el primero bajo ejecución plena del plan estratégico “Creciendo cada día”, cuyos objetivos iniciales se superaron antes de lo previsto. La compañía abrió 94 tiendas en el año y anticipó que acelerará aperturas en 2026. Con más de 3.300 locales entre Europa y América Latina y cerca de 10 millones de clientes fidelizados, la cadena busca consolidar un posicionamiento centrado en proximidad, surtido eficiente y fuerte integración con proveedores locales, que ya representan el 96% de sus compras.

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