EVANGELIO DEL DÍA

EVANGELIO DEL DÍA🌾

Domingo 1 de Marzo de 2026

Mateo 17,1-9

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Mt 17, 1-9:

💫Transfigurar

1) Los llevó:

Es importante distanciarte un momento para que puedas ver tu realidad. Por eso es importante que cuides tu oración y tu momento de interioridad. Recuerda que no puedes ver tu reflejo en agua turbia, al igual que no puedes ver la verdad en un estado de rabia. Por eso, deja que el agua se calme para que tengas claridad. Es por ello que Jesús te invita a que subas a la montaña de la vida espiritual para ir calmando todo lo de tu interior ante lo exterior y poder ver el todo de la realidad.

2) Presencia:

Algo que aprendí con el tiempo es que las personas más interesantes son las que más escuchan y menos hablan. A todo el mundo le gusta hablar de uno mismo y todos tienen prisa por hablar, pero, si te callas y haces que el otro sea protagonista, te aseguro que crecerás en el interior y también en el exterior. Eso es lo que enseña Jesús, que aprendamos a escuchar y contemplar. Baja un cambio y empieza a decidir desde lo escuchado y no desde el acelere del corazón o el acelere pasional.

3) Escúchenlo:

Jesús muestra a los apóstoles que se llega a un triunfo luego de mucho sacrificio. Hoy te lo repito: vas a lograr grandes cosas en tu vida si aceptas asumir sacrificios. Te lo digo, yo que pasé muchas lágrimas para estar hoy aquí. No te creas que soy un triunfador, a mí también me costó. Te lo digo, yo que tuve que aclarar muchas cosas que no hice por comentarios malignos de otros. Te lo digo yo, que también sufrí la difamación hasta de mis cercanos para estar hoy aquí. Te lo digo yo, que pasé momentos en los que no tenía ganas de seguir en este camino por miedo en algunos momentos o por enojo en otros, pero comprendí que el premio es del que lucha hasta la muerte y no de quien se siente victorioso. Algo bueno está por venir.

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