Pamela Calletti explicó que los informes se clasifican según su complejidad y aclaró que su labor es estrictamente técnica y no responde a intereses políticos.

La auditora general de la Nación, Pamela Calletti, explicó el funcionamiento del organismo encargado de controlar el uso de los recursos públicos y advirtió que actualmente se encuentran analizando más de 200 informes pendientes, algunos de los cuales podrían derivar en investigaciones judiciales.
Según detalló, la Auditoría General de la Nación (AGN) tiene la tarea de controlar el gasto público del Estado nacional, tanto en los recursos que se destinan a ministerios y organismos como en las transferencias a provincias, municipios y empresas estatales. “La Auditoría controla cada peso que gasta el Estado argentino, ya sea que se transfiera a provincias, municipios o a organismos como Aerolíneas Argentinas, el Ministerio de Salud o Desarrollo Social”, explicó.
Calletti indicó que el organismo realiza un control externo y posterior al gasto, lo que implica que las auditorías se realizan una vez que los hechos ya se concretaron. En ese marco, recordó que en el pasado varias causas judiciales tuvieron su origen en informes del organismo.
La funcionaria también explicó que el organismo cuenta con diversas áreas de trabajo que abarcan auditorías de gestión, ambiente, informática y estados contables, y destacó el perfil técnico de sus equipos, integrados principalmente por abogados, contadores, economistas y licenciados en ciencias políticas.
Para avanzar con el análisis, explicó que se implementó un sistema de clasificación interno similar a un “semáforo”, que permite ordenar los informes según su nivel de complejidad. “Los verdes son los que están en condiciones de aprobarse porque tienen un buen trabajo técnico; los amarillos requieren algunas ampliaciones; y los rojos necesitan mayor debate o volver a los equipos técnicos para profundizar”, detalló.
Además, indicó que algunos informes podrían derivar en investigaciones penales. “Hay auditorías que estamos analizando y que podrían ser derivadas a la Justicia penal, o que requieren consultas a la asesoría jurídica para verificar si existe alguna causa en trámite”, explicó.
Por último, Calletti aclaró que su rol no responde a un sector político específico. “Vengo de la actividad política, pero mi perfil es netamente técnico y orientado al control del gasto público. Aunque el presidente de la AGN sea elegido por la oposición, eso solo garantiza un control externo y posterior, pero el resto de los auditores somos designados por consenso de las cámaras y no representamos a ningún partido” explicó Calletti.





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