La operación al yacimiento de South Pars generó la primera disidencia entre Donald Trump y Benjamín Netanyahu. Mientras tanto, los ataques persisten en el 21 día de los enfrentamientos.

La guerra en Medio Oriente sigue sin encontrar tregua y ya ingresa en su día número 21. Sin embargo, los primeros signos de desgaste comienzan a aparecer de ambos lados, no solo por los ataques a infraestructura energética clave sino también por las diferencias de abordaje de un conflicto que tiene a toda la región – y el mundo – en vilo. El conflicto ingresó en una fase de escalada acelerada: se intensifican los ataques contra infraestructura energética, avanza la ofensiva sobre la cúpula del régimen iraní —con al menos tres altos mandos eliminados—, se expande el frente geográfico, crecen las disrupciones en el comercio global, configurando un escenario cada vez más inestable.
En este sentido, nuevos actores son involucrados – aunque sea discursivamente – en el debate público. En las últimas horas, el presidente estadounidense, Donald Trump, apuntó duramente contra sus aliados de la OTAN por no enviar refuerzos para liberar el estrecho de Ormuz y normalizar el comercio de petróleo. «¡Cobardes, y lo recordaremos!», escribió en un mensaje a través de su cuenta de Truth Social.
En este escenario, Israel y EEUU tuvieron su primer disidencia desde que comenzó la guerra el 28 de febrero pasado, a raíz de lo que fue el ataque de Tel Aviv al yacimiento de South Pars, algo de lo que Washington «no sabía nada» según relato el propio Donald Trump. En primera instancia, Benjamín Netanyahu reconoció que su país «actuó solo» aunque acuso recibo del reclamo de su aliado y afirmó que detendrá sus ataques contra instalaciones energéticas iraníes.
Guerra en Medio Oriente: aseguran que EEUU realiza preparativos para un posible despliegue de tropas en Irán
Funcionarios del Pentágono revelaron que los trabajos incluyeron presentaciones de solicitudes para un eventual el despliegue. Por el momento, el presidente Donald Trump niega una incursión por vía terrestre.
Estados Unidos comenzó los preparativos para un eventual despliegue de tropas en territorio de Irán, mientras avanza la guerra y se prolonga el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transitan barcos con gas y petróleo. Funcionarios del Pentágono revelaron a sitios estadounidenses que los trabajos incluyeron presentaciones de solicitudes para prepararse para el despliegue.
El sitio CBS reveló que el presidente Donald Trump analiza la posibilidad de incursionar con fuerzas terrestres en la región, algo que hasta el momento había sido descartado de plano. Las fuentes citadas por la prensa no brindaron información sobre bajo qué circunstancias se autorizaría el envío de tropas.
El jueves pasado Trump descartó de plano cualquier opción que incluya el envío de personal militar a Irán. «No, no voy a desplegar tropas en ningún sitio», dijo a los periodistas en el Despacho Oval, pero rápidamente añadió: «Si lo hiciera, desde luego no se lo diría».
En declaraciones a CBS, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que “es tarea del Pentágono hacer los preparativos necesarios para brindar al Comandante en Jefe la máxima libertad de acción”. Sin embargo, aclaró que “no significa que el Presidente haya tomado una decisión”. “Como dijo el Presidente ayer en la Oficina Oval, no tiene previsto enviar tropas terrestres a ningún lugar en este momento», afirmó.




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