Macro activa su plan «pinza» para competir fuerte con las billeteras y cerrarle una puerta a Mercado Pago

La entidad de la familia Brito y un accionista de Telecom anunciaron la compra de la empresa de la familia Frávega. Las claves de la operación

Banco Macro activó una jugada silenciosa pero estratégica para enfrentar a Mercado Pago: tras comprar el 50% de Personal Pay, ahora se quedó con la mitad del Banco Sáenz.

La operación, que comparte con un accionista de Telecom, es el armado de una «pinza» para expandirse en el negocio fintech y al mismo tiempo, bloquearle al unicornio una oportunidad clave.

El acuerdo contempla el pago del patrimonio neto además de un pago adicional de 2 millones de dólares y deberá ser aprobado por el Banco Central. Pero ya sacude al mercado financiero y anticipa la gran batalla entre entidades tradicionales y fintech.

Por qué el Macro compró al Sáenz

La venta del Banco Sáenz no es una novedad para la industria. Desde hace más de un año, varios ejecutivos fintech aseguraron a iProUP que había bancos con bandera de remate por un valor cercano a los u$s20 millones.

La entidad de la familia Frávega había comenzado a desarmar su operación bancaria preparándose para este momento. De hecho, generó sorpresa en el sector cuando, pese a tener una licencia, lanzó su propia billetera para canalizar los préstamos de sus sucursales.

Así, el Macro se quedará con el 50% del Sáenz, el otro 50% lo absorberá el holding Fintech Digital LLC, también accionista de Telecom. La firma del Grupo Clarín y la firma de los Brito serán socios igualitarios de una negocio que combina fintech y banca.

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La alianza Macro-Personal Pay

Según fuentes relacionadas con las empresas implicadas, la idea de adquirir otro banco estaba dentro del plan de Macro para «no juntar el ganado». Uno de los ejecutivos consultados anticipa que servirá para «ofrecer servicios bancarios en la billetera, pero evitará que la gente vaya a las sucursales del Macro«. De hecho, el Sáenz «opera» físicamente dentro de los puntos de venta de Frávega.

Así, el backend bancario será provisto por el Banco Sáenz a la billetera que ya cuenta con más de 3 millones de usuarios en Argentina, una base que creció 20% interanual según el último balance trimestral de Telecom.

Según intuyen en el sector, el plan de la familia Brito es jugar fuerte con el Macro entre los clientes de mayor poder adquisitivo, mientras que la operatoria de fintech y banca digital estará a cargo de Personal Pay-Sáenz, que apuntará a un público de mayor riesgo, más teniendo en cuenta la alarmante mora de las billeteras, que duplica a la registrada por la banca.

Los ejecutivos consultados creen que se trata de una movida invisible. Pelear sin ser golpeado. No es una compra más, es el armado de una arquitectura corporativa que le asegure dos cosas:

  • Blindar su negocio tradicional y potenciarlo con acuerdos de cross selling
  • Pelear entre las fintech con servicios financieros competitivos, un mercado de crecimiento pero también de alto riesgo

Es la primera punta de la pinza: expandirse sin contaminar su balance ni chocar de frente con Mercado Pago.

El gran botín de bancos y fintech

Este año, las principales fintech del país darán pelea en el segmento bancario. La británica Revolut anunció el año pasado la compra de Cetelem, en tanto que Cocos se quedó con el VOII y Nubank sugirió que hará lo propio.

Hasta YPF no lo descarta. Otras billeteras están encarando operaciones similares. Por su parte, Ualá y Naranja X, del Galicia, ya tienen licencia bancaria y financiera, respectivamente, que las habilita a ofrecer productos vedados a las fintech.

El líder del sector, con cerca del 80% de los depósitos fintech, también está en carrera: Mercado Pago espera que el Banco Central le dé el OK a su licencia bancaria. Pero puede apelar a un plan B: comprar un banco, aprovechando que el BCRA aprobó en seis meses las fusiones del Galicia-HSBC y el Macro-Itaú, mientras que un permiso desde cero del BCRA puede demorar hasta dos años.

En efecto, fuentes del rubro financiero habían indicado a iProUP que en el radiopasillo fintech sonaba con fuerza que el unicornio había tanteado a dos entidades: el Roela, de la familia de la excanciller Diana Mondino, con sede en Córdoba; y el Sáenz.

Esta última era la más interesante: como toda su «estructura física» son escritorios dentro de la cadena de electro, no había que desarmar una gran operación «tradicional». Además, los bancos ya están desprendiéndose de filiales o reenfocándolas para el segmento Pyme, ante la baja afluencia de público.

Con la compra del Sáenz, Macro cerró la otra punta de la pinza: le bloqueó a la billetera azul un «plan B», la vía más rápida y atractiva para no esperar la licencia.También le servía para reducir fricción gremial con Sergio Palazzo, titular de La Bancaria: el personal del banco ya «venía» afiliado, el de Mercado Pago se mantendría como está.

Todo estos movimientos apuntan al botín del año todo el sector. No son los préstamos ni los saldos, sino las cuentas sueldo, más aún cuando la Reforma Laboral excluyó a las fintech de captar estos depósitos. Un negocio multimillonario según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo:

  • 10 millones de empleados en relación de dependencia
  • $16 billones de masa salarial total (16 seguido de 12 ceros)

En otras palabras, todos los meses hay un flujo de casi u$s12.000 millones en sueldos que van hacia la banca. Como parámetro, la capitalización de YPF En Wall Street alcanza los u$s16.000 millones.

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El negocio de 14 cifras por el que pelean bancos y fintech

«Hay gran ganancia financiera ‘gratis’ para los bancos y un fuerte costo de adquisición de clientes para nosotros, como mejorar tasas de fondos comunes, fortalecer descuentos y otras acciones», lamenta el directivo de una fintech.

Según el BCRA, las fintech poseen $8,2 billones en saldos a la vista y fondos comunes, lo que representa el 7,4% del total del sector financiero. Todavía queda mucho espacio por conquistar.

Personal Pay ya es la quinta billetera más usada (4,5%) según Taquion, detrás de Mercado Pago (56%), Naranja X (14%), CuentaDNI (7%) y Uala (6%), por lo que tiene algo de terreno ganado, especialmente entre los más jóvenes. Así, el Macro podrá tentarlos con una propuesta más sólida a medida que amplíen su historial y robustezcan su perfil de crédito sin mucho esfuerzo.

Es que la entidad consigue con Personal Pay-Sáenz contar con una entidad satélite con una interfaz centennial-friendly, táctica que ya ensayan Ciudad con Buepp o ICBC con YOY.  Algo parecido hacen el Nación y el Provincia con BNA+ y CuentaDNI, respectivamente, aunque sin diferenciar target.

Con esta jugada, Macro no solo se expande: redefine el tablero. Y se prepara para el desafío del año: mientras las fintech buscan convertirse en bancos, los bancos empiezan a operar como fintech. En ese cruce, el que controle el flujo de sueldos tendrá la ventaja decisiva.

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