El ministro de Defensa, Carlos Presti, se reunió en el Pentágono y cerró avances concretos en equipamiento militar. También analizaron el desarrollo de cazas F-16, defensa cibernética y descartaron asistencia en Medio Oriente.

El ministro de Defensa, Carlos Presti, encabezó una agenda clave en Estados Unidos con reuniones en el Pentágono, donde avanzó en acuerdos estratégicos para modernizar las Fuerzas Armadas argentinas.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la negociación para incorporar helicópteros Black Hawk, una adquisición considerada prioritaria para mejorar la capacidad de despliegue, logística y asistencia en emergencias. En paralelo, se discutió la ampliación de la flota de vehículos blindados Stryker, lo que permitiría reforzar la movilidad táctica del Ejército.
Desde el Ministerio de Defensa destacaron que estas incorporaciones implican “un salto cualitativo que fortalece la resiliencia nacional”, en línea con la estrategia impulsada por el presidente Javier Milei de estrechar vínculos con Washington en materia de seguridad y defensa.
La agenda incluyó además el seguimiento del proyecto de incorporación de los cazas F-16, clave para recuperar capacidades aéreas estratégicas. También se puso el foco en el rol de los aviones P-3 Orion, fundamentales para el control de los recursos en el Atlántico Sur y la vigilancia de la actividad pesquera.
Otro de los ejes fue el desarrollo de capacidades multidominio, especialmente en el ámbito de la ciberdefensa. Las partes analizaron la necesidad de incorporar sistemas modernos para proteger infraestructura crítica y recursos estratégicos frente a nuevas amenazas tecnológicas.
En términos regionales, ambas delegaciones coincidieron en la importancia de fortalecer la cooperación hemisférica. “Consolidan una agenda de defensa común, con más cooperación, más capacidades y una visión compartida para reforzar la seguridad del hemisferio”, señalaron fuentes oficiales en diálogo con TN.

Antes de su paso por el Pentágono, Presti también mantuvo encuentros con el embajador argentino ante la Organización de los Estados Americanos, Carlos Cherniak, y con Alberto Fohrig. Allí analizaron la situación en Haití, marcada por la inestabilidad institucional y el avance de redes criminales vinculadas al narcotráfico y la trata.
Sin intervención en Medio Oriente
Uno de los puntos más sensibles era la posibilidad de que Estados Unidos solicitara apoyo militar argentino en el conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, desde el Gobierno fueron categóricos en descartar esa opción.
En la Casa Rosada aseguraron que “son falsas” las versiones sobre un eventual envío de buques al estrecho de Ormuz y remarcaron que no existió ningún pedido formal.
Fuentes oficiales explicaron que la Argentina enfrenta limitaciones operativas para una misión de ese tipo, tanto por la cantidad de unidades navales disponibles —tres destructores y seis corbetas— como por las dificultades logísticas para sostener operaciones a larga distancia. A esto se suma la necesidad de actualizar sistemas defensivos frente a amenazas modernas como drones y misiles.





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