Casamiento en la Quebrada de las Conchas: aseguran que habría estado un juez de la Corte Suprema

Entre los 110 invitados que asistieron a la polémica boda en un área protegida, habría asistido un juez cortesano. La novia es la hija de un empresario ligado a los Menem.

La postal parecía salida de una revista de lujo: vestidos de gala, catering exclusivo y un paisaje imponente como telón de fondo. Pero no era un evento cualquiera. Era una boda en plena Quebrada de las Conchas, un área protegida de Salta donde ese tipo de celebraciones no están permitidas. Y lo que empezó como un casamiento top rápidamente mutó en escándalo político, judicial y ambiental.

Las imágenes que comenzaron a circular en las últimas horas no dejaron demasiado margen para la duda: hubo montaje, infraestructura y logística propia de un evento de alto nivel en un espacio que debería estar resguardado de este tipo de intervenciones. La pregunta ya no es si ocurrió, sino quién habilitó mientras todo sucedía.

Sin embargo, uno de los datos más relevantes que fueron surgiendo es que entre los aproximadamente 110 invitados habría estado presente un juez de la Corte Suprema, de acuerdo con información publicada por diario La Nación. La sola posibilidad de que un integrante del máximo tribunal haya participado de un evento en presunta infracción dentro de un área protegida agrega un condimento institucional difícil de disimular. No se trata solo de una fiesta, sino de los límites para quienes deberían garantizarlos.

Pero el círculo se cierra aún más cuando se observa quiénes están detrás del evento. La novia es una empresaria argentina con proyección internacional, radicada en Estados Unidos, vinculada al mundo de la moda y los negocios. Hasta ahí, una historia aspiracional.

Sin embargo, el entramado familiar aporta otra capa: la novia es «Nicky» Pocovi, hija de un empresario con conexiones directas con el universo político menemista.

Su padre, Marcelo Pocovi, con pasado cargado de polémicas y menciones en causas sensibles, mantiene vínculos estrechos con la familia Menem, incluyendo relaciones personales y comerciales. Es el padre de un hijo de Zulemita Menem, la hija del expresidente.

Pero, además, distintos reportes también lo ubican en tramas de negocios que rozan investigaciones por presunto lavado de dinero y circuitos de poder que sobreviven al paso de los años, aunque cambien los nombres en los cargos.

Así, el casamiento deja de ser un evento social para convertirse en una radiografía incómoda: poder económico, conexiones políticas, figuras judiciales y un territorio protegido utilizado como escenario privado. Todo junto, en una provincia donde las reglas parecen tener distintas varas según quién las mire.

F:Opinorte

Deja un comentario