Nicole Pocoví y Federico Maran celebraron su boda en la Quebrada de las Conchas, un área protegida. La Justicia investiga una presunta falsificación de permisos y daños al ecosistema.

Lo que comenzó como el “casamiento del año” en las redes sociales terminó en los tribunales de Salta. Bajo el nombre de “Cafayate Fantasy”, la boda de la empresaria Nicole Pocoví y el dueño de una concesionaria de alta gama, Federico Maran, desató un escándalo ambiental y judicial tras conocerse que el evento se realizó en pleno corazón de la Quebrada de las Conchas, una reserva natural protegida.
La celebración, que se extendió por cuatro días, fue diseñada para ser un evento de alto impacto visual, pero la “mística” del lugar elegido chocó de frente con la ley. Según denunció la Secretaría de Ambiente de Salta, el permiso presentado por los organizadores sería apócrifo y contaría con una firma falsificada.

Los novios celebraron con un itinerario de cuatro días en Salta. (Video: Instagram @eddierodriguez_23)
Las imágenes viralizadas en Instagram muestran una producción digna de una película: carpas estructurales, un DJ set de alta fidelidad, pistolas de burbujas y una iluminación con luces LED rojas que se proyectaban directamente sobre las paredes de la reserva, un área que guarda vestigios geológicos invaluables.

La Municipalidad de Cafayate radicó una denuncia por tratarse de un «posible evento sin autorización correspondiente» en la Quebrada de las Conchas. (Video: X @porqueTTarg/Foto: gentileza Radio Luz.)
Pocoví es una conocida emprendedora del mundo de la moda y el maquillaje. Es dueña de la marca de lentes Not Your Mona y de We Are Glit. Estudió en Miami y es hija de Marcelo Pocoví, empresario que años atrás fue noticia por su relación con Zulemita Menem.
Federico Maran, su marido, es socio de AutoMilano, una reconocida concesionaria de autos de media y alta gama con locales en Pilar y el barrio porteño de Agronomía.

Los novios crearon un sitio web exclusivo para que sus 110 invitados tuvieran cada detalle del cronograma, aunque el plato fuerte se mantuvo bajo siete llaves hasta el último minuto.

El itinerario del “Fantasy”: cuatro días de lujo y misterio
Viernes 20 de marzo: los invitados llegaron a Salta y fueron recibidos en Cafayate con una logística coordinada por los novios.
Sábado 21 de marzo: se trató de una jornada dedicada al relax, tratamientos de bienestar y preparación estética para lo que vendría.
Domingo 22 de marzo: eventos sociales en fincas locales para calentar motores antes del evento principal.
Lunes 23 de marzo: el misterio llegó a su fin. Los invitados fueron subidos a combis privadas sin saber el destino exacto. Al bajar, se encontraron con una intervención surrealista en medio de las formaciones rocosas rojizas de la Quebrada de las Conchas.
La polémica escaló a nivel institucional cuando el secretario de Ambiente de Salta, Alejandro Aldazábal, denunció que su firma fue falsificada en el documento que supuestamente avalaba el evento. “No autoricé nada, ese documento es falso”, sentenció el funcionario.

La Justicia ahora apunta contra Lucía Grajales Soriano, quien aseguró en redes ser la propietaria de una vivienda dentro de la reserva y defendió la legalidad del festejo como una “boda familiar en el fondo de su casa”. No obstante, la Ley 7.070 de Protección del Medio Ambiente es clara: cualquier intervención en áreas protegidas requiere una evaluación de impacto ambiental que nunca existió.

La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, investiga ahora la presunta falsificación de instrumento público. Mientras tanto, el gobierno provincial evalúa multas millonarias para que el “Cafayate Fantasy” no siente un precedente peligroso en el cuidado del patrimonio natural argentino.





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