El encendido resultó exitoso y posibilitó a la nave Orion abandonar la órbita terrestre para encaminarse a la del satélite natural.

Tras un despegue exitoso y la solución de un problema con el inodoro de la nave, además de completar el punto más lejano de la orbita de la Tierra, la misión Artemis II pudo abandonar la órbita terrestre ys e encamina la órbita lunar.
La tripulación ya está a cargo de la nave Orion que los traslada y ajustó su trayectoria alrededor del planeta.
El proceso de encendido, que se llama ‘inyección translunar’, fue uno de los momentos más importantes de la misión. Orion encendió su motor principal durante casi seis minutos para ganar la velocidad necesaria y salir de la órbita de la Tierra.
Una vez superado este paso, la misión se acercará a un punto de no retorno y pasará a una trayectoria de casi 400 mil kilómetros hacia el entorno lunar.
Así se ve la Tierra desde la nave Orion.
El encendido fue un proceso prolongado del motor del módulo de servicio que acercará a Orion hasta ponerla en trayectoria a la Luna. Duró 5 minutos y 51 segundos.
La función de este encendido no consistió solo en sacar a la nave de la orbita terrestre para colocarla en la trayectoria a la Luna, pues también le permitirá rodear al satélite natural, incluyendo su cara oculta, y regresar después a la Tierra.





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