Vaca Muerta vuela: alcanzó niveles inéditos de actividad y va por un récord histórico

Con un primer trimestre récord, Vaca Muerta afianza un nuevo piso de actividad y se encamina a sostener el crecimiento de la producción energética

El nivel de actividad en la formación Vaca Muerta registró durante marzo un desempeño sin precedentes para la industria hidrocarburífera. Según los datos relevados por la consultora NCS Multistage de Luciano Fucello, las operadoras completaron un total de 2.616 etapas de fractura, lo que representa el volumen mensual de trabajo más alto desde que se inició la explotación de recursos no convencionales en la región.

Este registro superó la marca previa de mayo de 2025, cuando se contabilizaron 2.588 etapas. El incremento observado en el tercer mes del año ratifica una tendencia de aceleración en los planes de completación de pozos, consolidando un piso operativo que se sitúa por encima de las 2.300 etapas mensuales. Este ritmo de trabajo responde a la necesidad de las compañías de incrementar la producción ante la puesta en marcha de nuevos proyectos de infraestructura.

YPF lideró nuevamente el segmento de actividad al completar 1.116 etapas de fractura. Detrás de la compañía nacional se ubicaron Vista, con 281 etapas, y Pluspetrol, que alcanzó las 224. Otras operadoras con presencia relevante durante el periodo fueron Pampa Energía, Shell, Pan American Energy (PAE) y Tecpetrol, lo que demuestra un despliegue técnico diversificado entre los principales actores del sector.

En cuanto a las empresas prestadoras de servicios, Halliburton se posicionó al frente de las operaciones con 1.147 etapas realizadas. El listado de compañías de servicios se completó con la participación de SLB, Calfrac, Tenaris y SPI. La disponibilidad de sets de fractura y la eficiencia en los tiempos de bombeo resultaron factores determinantes para alcanzar el volumen de operaciones reportado en el informe técnico.

Un arranque con fuerte impulso

El primer trimestre de 2026 marcó un punto de inflexión para la formación al consolidar un nivel de actividad inédito en el segmento no convencional. Durante estos tres meses, las operadoras completaron un total de 7.388 etapas de fractura en Vaca Muerta, lo que arroja un promedio mensual de 2.462 etapas, una cifra que supera cualquier registro previo para un inicio de año.

Este despliegue técnico estuvo impulsado principalmente por la ventana de petróleo, donde las compañías aceleraron sus planes de completación para abastecer la creciente capacidad de transporte de los nuevos proyectos de infraestructura.

Este desempeño fue liderado por YPF, que concentró casi la mitad de la actividad del trimestre, seguida por empresas como Vista y Pluspetrol. El sostenimiento de este ritmo por encima de las 2.300 etapas mensuales confirma que la industria ha establecido un nuevo piso operativo, apoyado en la alta eficiencia de las compañías de servicios como Halliburton y SLB, y en la madurez técnica de la cuenca neuquina.

El dinamismo del sector también se reflejó en las estadísticas de extracción. En la provincia del Neuquén, la producción de petróleo alcanzó en febrero los 603.793 barriles diarios. Si bien esta cifra mostró una leve oscilación negativa respecto al mes anterior, la comparación interanual arrojó un crecimiento superior al 30%, lo que evidencia la madurez de los bloques que actualmente se encuentran en fase de desarrollo masivo.

Por el lado del gas natural, la producción durante febrero se situó en los 97,79 millones de metros cúbicos diarios. Esto representó un incremento del 7,14% en relación con el primer mes del año, consolidando la oferta en un periodo previo al aumento de la demanda estacional de invierno. El segmento no convencional ya explica casi la totalidad de la matriz productiva provincial, con una incidencia del 96,9% en crudo y del 90% en gas.

El camino hacia el millón de barriles

Para alcanzar la meta de un millón de barriles diarios hacia finales de 2026, la industria proyecta sostener este ritmo de aceleración que ya mostró resultados contundentes durante el primer trimestre. Este objetivo se apalanca en el precedente de octubre de 2025, cuando la producción de crudo en la Argentina alcanzó su máximo histórico tras 27 años, quebrando la marca vigente desde 1998.

La consolidación de ese crecimiento depende ahora de que la eficiencia operativa en los pozos de Vaca Muerta logre compensar el declino de las cuencas convencionales, permitiendo que el volumen incremental no solo cubra el mercado interno, sino que transforme al país en un actor de peso en el mercado global de energía.

La expansión de la actividad se produce en un contexto de desarrollo de obras estratégicas para la evacuación de hidrocarburos. Proyectos como el Vaca Muerta Oil Sur y la ampliación de los sistemas de gasoductos permiten proyectar una continuidad en los niveles de perforación y completación. La industria busca optimizar los costos logísticos para mantener la competitividad de los recursos locales en el mercado exportador.

Hacia adelante, los informes sectoriales indican que el sostenimiento de estos niveles de completación dependerá de la estabilidad en el suministro de insumos críticos y de la incorporación de mayor tecnología en los procesos de estimulación hidráulica. La consolidación de la Argentina como exportador neto de energía requiere que la actividad en la cuenca mantenga el dinamismo observado durante el primer trimestre de 2026.

En una perspectiva de largo plazo, el horizonte de la cuenca neuquina se expande hacia una meta aún más ambiciosa: alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios para el cierre de la década. Este salto de escala requerirá no solo la continuidad del flujo de inversiones y la estabilidad del marco normativo, sino también una ampliación sin precedentes de la infraestructura de exportación y la capacidad de tratamiento en las plantas.

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