EVANGELIO DEL DIA 🌾
Domingo 5 de Abril de 2026
Juan 20, 1-9
El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, Él debía resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor
[En lugar de este Evangelio se puede leer el de la Misa de la Vigilia del año que corresponda ( A – B – C):]
Donde se celebre Misa vespertina, también puede leerse este Evangelio:
Domingo 5 de Abril de 2026
Lucas 24, 13-35
El primer día de la semana, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido.
Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: «¿Qué comentaban por el camino?»
Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: «¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!»
«¿Qué cosa?», les preguntó.
Ellos respondieron: «Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotrosl esperábamos que fuera Él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que Él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a Él no lo vieron.»
Jesús les dijo: «¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?» Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a Él.
Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba.»
Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero Él había desaparecido de su vista.
Y se decían: «¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: «Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!»
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Jn 20, 1-9:
💫Resucitó
1) Madrugada:
A medida que crecemos espiritualmente vamos cambiando y cada Semana Santa hay algo que nos lleva a cambiar, pero siempre seremos nosotros mismos. Porque una semilla de durazno puede crecer y convertirse en un árbol, es decir que cambia de forma porque ya no es algo chiquito, pequeño y duro, pero nunca se va a transformar en una higuera o en un rosal. Es importante que recuerdes que Dios nunca va a querer que seas otra persona. Dios te hizo con este temperamento y estos dones, te hizo a su manera. Recordá que nuestra singularidad es producto del diseño de Dios. Pero hay gente que piensa, y yo lo pensé también durante muchos, que si iba a la iglesia o si me hacía cura iba a ser algo distinto, como convertirme de Bruce a Batman, o al estilo Power Ranger. Hoy te quiero recordar que Dios nunca desecha su materia prima, nunca desecha lo que Él mismo gestó en vos, o cómo te creó. Sí puede redirigir nuestra vida, pero no cambiar nuestra esencia. Por lo tanto, hoy, si resucitas no es que sos alguien distinto, sino que pasas a ser alguien pleno.
2) Llevado:
La angustia de María Magdalena la asumo como esas angustias que todos pasamos, cuando no encontramos el sentido a las cosas, incluso cuando nos preguntamos “¿Por qué Dios lo permite?”. Pero te recuerdo lo que dijo san Pablo “Todas las angustias son temporales”, pues todas tienen un límite de duración, todo tiene su tiempo. Las pruebas y esta vida nunca duran para siempre. No hay pruebas que sean por la eternidad. A veces nos va a tocar una vida difícil, otras temporadas difíciles y hasta algunas veces meses difíciles. Pero las pruebas pasan a ser nuestro testimonio. Dios nos consuela para que luego nosotros podamos consolar. Te lo digo yo por experiencia propia porque, cuando pude pasar mis crisis, aprendí a ver a las personas heridas de una manera distinta y hoy las puedo acompañar de una manera distinta. Cuando uno consuela desde la experiencia tiene una visión totalmente distinta.
3) Corrían:
Una vez un monje me dio un hermoso consejo “Ten la piel dura y el corazón tierno”. Es por ello que te propongo en este día de Resurrección que corras a ver tu vida y no dejes que las críticas y los golpes te hagan olvidar de vivir y de la ternura de vivir. Cuida esa ternura que te dieron en la vida y aunque muchas veces hayas pasado cruces, hoy es tiempo de resurgir y de volver a vivir, porque la vida es para vivirla y volver a comenzar cuando uno cae. Hoy trata de buscar en tu interior eso que te hace ser una persona distinta y comprende que es “caminar hacia” lo que le da sentido a una manera de vivir, porque cuando descubrís al resucitado no es que aprendiste algo en la vida, sino que llevas un estilo o un modo de vivir. Algo bueno está por venir.





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