El máximo tribunal activó gestiones informales para que magistrados se aparten de cargos en organismos del fútbol. La movida se da en plena investigación por presuntas irregularidades millonarias dentro de la asociación.

En medio de un creciente escándalo que salpica al fútbol argentino, la Corte Suprema comenzó a mover fichas para que jueces y fiscales abandonen sus cargos en organismos vinculados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La señal, aunque no formalizada en una resolución directa del máximo tribunal nacional, ya tuvo efectos concretos: varios magistrados iniciaron su salida de estructuras clave dentro de la entidad.
La presión se da en paralelo a causas judiciales que tienen en la mira al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino, quienes enfrentan acusaciones vinculadas a presuntas maniobras con fondos millonarios correspondientes a aportes jubilatorios e impositivos.
Según trascendió, tres camaristas federales —Diego Barroetaveña, Juan Ignacio Pérez Cursi y Néstor Barral— dejaron sus posiciones en tribunales internos de la AFA tras recibir “sugerencias” provenientes del entorno de la Corte. En algunos casos, incluso, hubo contactos directos.
La preocupación dentro del Poder Judicial radica en un posible conflicto de intereses: muchos de estos funcionarios cumplen roles en organismos disciplinarios del fútbol mientras, al mismo tiempo, podrían intervenir en causas que involucran a dirigentes de la propia asociación.
“Acá todos ganamos el Oscar por fingir demencia. A los camaristas federales les recordaron que, quizá más temprano que tarde, los avances y derivaciones de las varias causas que enfurecen al Chiqui y a Pablo (Toviggino), los iban a involucrar en su trabajo como magistrados. Pero ninguno es boludo o tan boludo: por un lado todos sabemos lo que correspondería hacer, que es irnos de la AFA. Pero estamos a dos meses del Mundial y los pasajes a Miami y Nueva York ya están emitidos. Lo único que nos faltan son las entradas”, deslizó con ironía un alto funcionario judicial en diálogo con Clarín, que también integra la estructura de la entidad.
El entramado entre Justicia y fútbol no es nuevo, pero en este contexto vuelve a quedar bajo la lupa. En los tribunales de Disciplina y Ética de la AFA conviven jueces, fiscales y abogados con peso propio en Comodoro Py, lo que alimenta sospechas sobre vínculos cruzados y posibles zonas grises en la toma de decisiones.
En paralelo, la Suprema Corte bonaerense avanzó con una resolución que refuerza esa línea: recordó que los integrantes del Poder Judicial provincial tienen prohibido ocupar cargos en asociaciones deportivas, en un claro intento por marcar límites institucionales.

Mientras tanto, el clima dentro de la AFA se vuelve cada vez más tenso. No se descartan nuevas renuncias en los próximos días, especialmente entre aquellos funcionarios que buscan evitar quedar expuestos ante el avance de las investigaciones.
El trasfondo de la disputa también incluye cambios en el estatuto de la entidad impulsados en los últimos meses, que consolidaron el poder de la actual conducción y ampliaron su margen de maniobra. En ese esquema, la figura de Tapia y su alianza con Toviggino —bautizada internamente como “el Audi TT”— aparece como el eje de un modelo que hoy enfrenta su momento más delicado.





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