EVANGELIO DEL DÍA🌾
Martes 7 de Abril de 2026
Juan 20,11-18
En aquel tiempo, estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní», que quiere decir “Maestro”». Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: ‘Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios’». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Jn 20, 11-18:
💫Llorando
1) Afuera:
Una persona juzga cuando no lo vivió. Es ahí cuando uno se hace el moralista o el legalista. Está señalando con el dedo a todo el mundo. Hay veces que, en vez de pedirle a Dios que cambie nuestras circunstancias, nos empezamos a dar cuenta que Dios usa nuestras circunstancias para cambiarnos a nosotros y, desde allí, poder dar un mensaje de consuelo. En esta mujer que vemos en el evangelio puedo comprender que la vida dura es una materia obligada y no extracurricular, como en la escuela. Todos la tenemos que afrontar, que rendir, pero recordá que Dios no se deleita en nuestro sufrimiento, sino más bien en el proceso, porque allí vamos aprendiendo a crecer.
2) Puesto:
Cuanto todo se cae y sentís que el fracaso está presente, porque no le encontrás vuelta atrás, veo que la única forma de vencer al miedo es atravesándolo y dejando que te atraviese. El miedo está acostumbrado a que vos huyas, porque el miedo en gran parte te lo terminas inventando vos mismo en tu cabeza y en tu mente. Tu propio miedo está acostumbrado a que huyas, pero, si te das vuelta, el miedo se desorienta. Por eso, si algo te da miedo, avanza y sigue, porque claro que es incómodo, pero la incomodidad es inofensiva. Como dice Espinosa: “Los valientes antes fueron cobardes y, si has sido un pequeño cobarde, puedes acabar siendo un gran valiente”.
3) Retengas:
Una de las cosas que estudiaba del narcisismo es que es más fuerte el deseo de ser admirado que el deseo de ser amado. Hay gente que prefiere la admiración más que el amor genuino y sincero. Este es uno de los golpes que dan las redes sociales y a los que todos estamos expuestos. En donde, por tener más seguidores, somos capaces de olvidarnos de lo que amamos. Hay gente que simula en la vida que es feliz, pero solamente para que los admiren. Hay gente que se va de vacaciones para buscar la foto o hasta incluso a ayudar a alguna obra para buscar la foto. Las redes pueden convertirse en un mundo de apariencias: creamos la foto de la familia perfecta, del trabajo perfecto, nos ponemos en modo avatar. Hay personas que hasta se casan en fingimiento, porque viven fingiendo toda su relación en modo avatar, mostrando lo que quieren mostrar y no la realidad. Amar es estar relajados, sin miedo a que nos juzguen. No tenemos que fingir ni esconder verdades, podemos decir lo que tenemos en mente. Claro que con Dios nos mostramos como somos y Él se nos muestra como es. Con Jesús no es necesario sostener una falsa identidad, porque te muestra que está, pero eso sí, “no retengas” más bien ábrete a lo nuevo con Dios. Algo bueno está por venir.





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