domingo, febrero 25

EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌾

Mateo 9,35-38.10,1.6-8.

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.»
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
«Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.»

Palabra del Señor
🌾MEDITACIÓN DEL EVANGELIO 🌾

Mt. 9, 35-38:

Pedir curas y monjas, porque si no se nos complica.

1) Recorría:

No podemos quedarnos encerrados, tenemos que salir y evangelizar. Si seguimos encerrados seremos como los cuartos cerrados, hablaremos humedades y tendremos olor a guardados. Tenemos que salir para airearnos, sino seguiremos viviendo en una burbuja. Pero también salir para que el mensaje y la fuerza de Dios lleguen a tantos que aún no conocen que la felicidad es posible y que está muy cerca de uno.

2) Sanar dolencias:

Tenemos a muchos que hoy sienten dolores. El dolor corporal, por no poder resolver esa enfermedad que ni una quimioterapia puede ayudar; el dolor psicológico, cuando te toman por tonto o loco; el dolor afectivo, cuando te sentís solo y abandonado; el dolor espiritual, cuando a Dios le preguntas el por qué y Dios está mudo.

3) Pedir:

Hoy pidamos para que haya más curas y monjas y laicos comprometidos, y se pongan la camiseta. Personas que sepan llevar la cruz y decirle «sí» a Dios. Hay mucho laburo. Lávate la cara, ponete buena zapatilla y salí a recorrer y anunciar.

Hasta el Cielo no paramos, así que métele pata y a seguir.