jueves, febrero 22

EVANGELIO DEL DÍA

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Mateo 4,12-23:

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retirá a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos,porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Palabra del Señor
💫 MEDITACION DEL EVANGELIO💫

Mateo 4, 12-23:

💫Vio una gran luz.

1) Regiones de la muerte:

Es Jesús quien quiere hoy entrar a tu vida y dar vida a esas cosas que están muertas en vos, cosas que tenías y que eran parte de tu personalidad y que hoy no están. Dejaste morir la confianza en vos, por ejemplo, por los fracasos que viviste. Eso te llevo a que muera esa confianza en vos y hoy sos una persona que te llevan de las narices otros, porque ya no haces nada por vos mismo; o capaz que murió en vos la fe, por ese hecho de tu enojo con Dios por la muerte de ese ser querido, o con ese sacerdote cuando eras integrante de ese grupo parroquial. Cuántas cosas en vos hoy están muertas y no te animas a verlo. Y a descubrir por qué vos no eras así y hoy en vos gira lo pálido,  lo tormentoso, lo negativo y hasta lo venenoso.

2) Conversión:

Todos tenemos algo que cambiar y vos tenés algo que cambiar, eso cae de maduro. Lo difícil de cambiar es que primero tenés que aceptar que hay cosas que en vos no están funcionando y no te estás poniendo las pilas. Es como el adicto, ¿cuándo comienza a cambiar? Cuando acepta que está enfermo y luego se deja ayudar. En vos pasa igual, date cuenta que hay cosas en tu vida que no pueden seguir así, desde el no comer sano o no dedicarte tiempo a vos, como el de seguir sin dedicarle un tiempo para Dios en tu vida. ¡Cambia! Para que no te cambien.

3) El llamado:

Pregúntate para qué te llamo Dios, por qué estás hoy aquí. Plantéate para que estás llamado. El cristianismo es un llamado a la eternidad y se te invita a vivir un estilo de vida, pero siempre desde la libertad. Hoy fíjate para qué y para quién estás llamado. Vos has sido elegido por Dios. Algo bueno está por venir.