La obra, que le costó a Villa Allende 186 millones de pesos, busca cerrar temporalmente las calles consideradas más peligrosas.

Villa Allende, en la provincia de Córdoba, comenzó este jueves la instalación de portones de hierro de tres metros de altura para restringir la circulación vehicular nocturna en los barrios Loma Sur y Pan de Azúcar.
El intendente Pablo Cornet señaló que esta prueba, que funcionará entre las 22 y las 6, forma parte del “Programa Integral de Seguridad Vecinal de la comuna”. Con una inversión de 106 millones de pesos para las 13 unidades y 80 millones para su colocación, la localidad se convierte en la primera del país en implementar este método.
La medida generó posturas divididas entre los habitantes, quienes se manifestaron a favor y en contra de la iniciativa. El representante de los vecinos amparistas, Pedro Yagüe, criticó la decisión y afirmó: “La Cámara ignoró nuestras pruebas y no estableció medidas. Seguimos recolectando firmas”.
Por el contrario, el secretario de Gobierno, Felipe Crespo, defendió la obra al sostener que los beneficiarios “son unos privilegiados respecto de otros vecinos actualmente, porque con los recursos del municipio se financia un sistema para mejorarles la inseguridad primero a ellos”.

Desde el municipio aclararon que las estructuras no tendrán apertura individual ni control remoto y que el tránsito nocturno deberá canalizarse por accesos habilitados. Además de los cerramientos, el plan integral de seguridad incluye la instalación de cámaras de vigilancia y el refuerzo del patrullaje en la zona.
Las autoridades indicaron que los portones cerrarán totalmente las calles señaladas como las más peligrosas, mientras se analiza sumar pasos peatonales con barreras similares a los de un barrio cerrado.
F:Nexofin





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