La Cámara Federal de Tucumán aceptó la recusación contra Sebastián Argibay por vínculos familiares con el entorno del tesorero de la AFA. La investigación ya reúne 10.000 fojas y podría derivar en nuevas decisiones judiciales en los próximos días.

El expediente por presunto lavado de dinero que involucra a la conducción de la AFA sumó un giro clave: la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán decidió apartar al juez Sebastián Argibay, quien debía resolver el pedido de detención de Claudio “Chiqui” Tapia y del tesorero Pablo Toviggino.
La salida del magistrado se produjo tras la recusación impulsada por el fiscal Pedro Eugenio Simón.
El planteo se apoyó en una operación inmobiliaria que figura en la causa; la venta de un terreno de la hija de Argibay a Darío Toviggino, hermano del dirigente investigado.
Para la fiscalía, ese vínculo compromete la objetividad del juez en un expediente que también incluye sospechas de asociación ilícita.
La decisión fue tomada por la jueza Marina Cossio, en un contexto de alta exposición pública del caso. La investigación, que demandó meses de trabajo, reúne informes bancarios, datos de organismos oficiales y un voluminoso cuerpo documental que ya alcanza unas 10.000 fojas.
Con Argibay fuera del proceso, se abre ahora una instancia de redefinición. El reemplazo natural sería el juez federal Guillermo Molinari, aunque no se descartan nuevas excusaciones que deriven la causa hacia otros tribunales de la región.





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