El informe cuestionó que el Fondo de Estabilización del Tesoro fue utilizado por Donald Trump a favor del gobierno de Javier Milei por «razones ideológicas» y para «influir indebidamente» en las elecciones argentinas. Advierten que, en el futuro, debería ser aprobado por el Poder Legislativo para evitar discrecionalidad.
El viernes a última hora, la unidad Congressional Research Service de Estados Unidos, que funciona dentro del Congreso norteamericano, puso su sello a un informe de circulación restringida titulado “Treasury’s Exchange Stabilization Fund”. En él, los analistas Marc Labonte y Rebecca Nelson desgranan los motivos por los cuales el salvataje de Argentina, llevado adelante por el presidente Donald Trump en 2025, debería ser regulado por ley, para que no se pueda ejecutar por “razones ideológicas” ni con el objetivo de “influir indebidamente en las elecciones democráticas de Argentina”. El cuestionamiento de fondo es existió un uso indebido del dinero de los contribuyentes estadounidenses.
El Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro, hasta ahora, tiene la ventaja de que puede ser utilizado rápidamente, con pocas restricciones, para cualquier propósito y sin la aprobación del Congreso. En ese sentido, el caso de Argentina (el primero desde 2002) fue el que llevó a una controversia de tal grado, que, según remarcan Labonte y Nelson, en el Congreso estadounidense están debatiendo la posibilidad de regular su uso y que, por lo tanto, tenga aprobación legislativa.
Informe reservado
Según el informe, al cual accedió en exclusiva Ámbito, a pesar de que el mencionado Fondo se creó en 1934, el caso argentino representa el segundo más grande después de México en la década del noventa. El sentido original era el de respaldar el valor del dólar, algo que no se ajusta al uso que le dio Trump. Incluso, en 2020, el propio Tesoro de Estados Unidos utilizó parte del Fondo a causa de la pandemia. Por ejemplo, en esa oportunidad, el Tesoro otorgó préstamos por valor de u$s21.100 millones a aerolíneas de pasajeros y carga aérea y u$s700 millones a empresas críticas para la seguridad nacional.
“La mayor operación de crédito del Fondo de Estabilización con un gobierno extranjero, ajustada por la inflación, fue con México en la «crisis del peso» de 1995. El segundo más grande fue un acuerdo de u$s20.000 millones con Argentina en 2025. Se trata de la primera operación con un gobierno extranjero desde 2002 (fuera del acuerdo México/TLCAN, que se renueva anualmente). Mediante este acuerdo, el Departamento del Tesoro se comprometió a comprar pesos argentinos a cambio de dólares estadounidenses”, remarcaron Labonte y Nelson.
En ese sentido, subrayaron que “algunos miembros del Congreso se opusieron al acuerdo con Argentina porque, entre otras razones, lo consideraban un intento de influir indebidamente en las elecciones democráticas de Argentina. Argentina Obtuvo u$s2500 millones del swap en octubre de 2025, cantidad que reembolsó en diciembre del mismo año. Según el informe del Fondo de Estabilización de febrero de 2026, el acuerdo sigue vigente”.
Duro análisis sobre la decisión
El documento pone el foco sobre otro aspecto: el presupuesto del Fondo de Estabilización, en febrero de 2026, era de casi 24 mil millones de dólares, por lo que operaciones como la de Argentina lo comprometen sensiblemente.
“A febrero de 2026, los activos líquidos del Fondo incluían 23.500 millones de dólares en títulos del Tesoro y 4.300 millones de dólares en divisas y valores extranjeros. Debido a que el tamaño del Fondo es finito, una operación de gran envergadura puede rápidamente inmovilizar la mayor parte de sus activos líquidos. Además, el Fondo es pequeño en relación con el volumen diario de operaciones en los mercados de divisas, lo que limita su eficacia potencial para cumplir su propósito original de estabilizar el valor del dólar”, explicaron Labonte y Nelson.
En el último apartado bajo el subtítulo “Consideraciones políticas para el Congreso”, los analistas mencionados proponen líneas de acción para regular su uso pasando por el Poder Legislativo, como, por caso, que “los miembros podrían legislar limitaciones más específicas sobre el uso del Fondo de Estabilización, como establecer un límite máximo para su tamaño, restringir su utilización o exigir la aprobación del Congreso cuando el Secretario del Tesoro inicie intervenciones. Asimismo, si los miembros desean preservar la discreción del Secretario del Tesoro para usar el Fondo durante las crisis, a la vez que ejercen una mayor supervisión del fondo, podrían considerar nuevos requisitos de información que mejoren el flujo de información de la Administración al Congreso o al público. Por otra parte, si los miembros apoyan el Fondo como herramienta de respuesta a crisis, podrían aumentar sus recursos”.
El caso argentino forma parte del debate público estadounidense, al punto que a fines de 2025 el Congreso evaluó las políticas llevadas a cabo por el presidente Javier Milei, considerando que han tenido resultados dispares. “La economía está creciendo, la inflación ha disminuido y el gobierno mantiene un superávit presupuestario. Sin embargo, el desempleo ha fluctuado y se han producido numerosas protestas contra los recortes de gastos del gobierno. De cara al futuro, persisten las dudas sobre la estabilidad de las políticas cambiarias del gobierno de Milei y la capacidad de Argentina para cumplir con los inminentes aumentos en los pagos programados de la deuda», indicaron.
En ese sentido, a modo de conclusión, señalaron que en el caso de que Argentina necesitase otro salvataje como sucedió en 2025, el gobierno de Milei “podría buscar apoyo financiero adicional de Estados Unidos, el FMI u otros prestamistas oficiales. (…) Las perspectivas de obtener dicho apoyo son inciertas. La disposición del FMI a brindar apoyo adicional a Argentina es cuestionable dado el nivel de exposición que enfrenta el país en relación con otros gobiernos de su región».
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F:ambito





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