Para cumplir con el FMI, el equipo económico compró DEG a EE.UU. y cubrió un vencimiento de US$800 millones

El Gobierno activó una nueva operación financiera con el Tesoro estadounidense para afrontar un pago clave al Fondo Monetario. Es la tercera vez que utiliza este mecanismo en menos de un año.

El Gobierno nacional concretó una nueva operación financiera para cumplir con sus compromisos internacionales. A través del Ministerio de Economía, el equipo que conduce Luis Caputo compró Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de Estados Unidos por US$819 millones, con el objetivo de cubrir un vencimiento de aproximadamente US$800 millones con el Fondo Monetario Internacional.

Se trata del segundo pago de intereses del año correspondiente al acuerdo vigente, y debía cancelarse este viernes. Los DEG son el activo que utiliza el organismo para sus transacciones, por lo que Argentina necesita contar con ellos para cumplir con sus obligaciones.

Cómo funciona el mecanismo

La operación se realizó con el Tesoro de Estados Unidos, uno de los principales tenedores de DEG a nivel global. En términos prácticos, Argentina utiliza dólares propios para comprar estos activos y luego transferirlos al fondo como forma de pago.

Este tipo de mecanismo no es nuevo: ya es la tercera vez que el Gobierno recurre a esta herramienta en los últimos meses. En octubre pasado había adquirido cerca de US$872 millones, mientras que en enero repitió la operación por unos US$808 millones.

El esquema permite evitar tensiones inmediatas en las reservas del Banco Central, aunque implica seguir dependiendo de instrumentos financieros externos para sostener el calendario de pagos.

Un contexto marcado por las revisiones del acuerdo

El vencimiento se produce en un momento clave de la relación con el organismo. La Argentina ya atravesó la instancia técnica de la segunda revisión del acuerdo, pero todavía resta la aprobación del directorio del FMI para habilitar un nuevo desembolso.

De concretarse, el país podría recibir alrededor de US$1000 millones en las próximas semanas, lo que le daría algo más de margen para afrontar futuros compromisos.

Desde la asunción de Javier Milei, el Gobierno logró avanzar en el cumplimiento de las metas acordadas, con foco en el superávit fiscal y la acumulación de reservas, dos de los ejes centrales del programa.

Un calendario de pagos exigente

Tras este vencimiento, el cronograma con el organismo internacional sigue cargado. En lo que resta del año, el país deberá afrontar al menos cuatro pagos adicionales:

Agosto: US$826 millones
Septiembre: cerca de US$802 millones
Noviembre: US$821 millones
Diciembre: US$343 millones

A esto se suma otro frente sensible: los compromisos con acreedores privados. En julio, por ejemplo, el Tesoro deberá afrontar un vencimiento cercano a los US$4200 millones.

Reservas bajo presión y estrategia financiera

Para cubrir esos compromisos, el Gobierno viene apelando a distintas herramientas, como la emisión de bonos en dólares en el mercado local. Sin embargo, el impacto en las reservas todavía es limitado.

Los depósitos del Tesoro en el Banco Central se mantienen en niveles bajos en relación con los montos obtenidos, en parte porque gran parte de esos recursos se destinan directamente al pago de deuda.

En este escenario, la estrategia oficial combina disciplina fiscal, financiamiento en el mercado y este tipo de operaciones financieras con organismos y países, en un intento por sostener el equilibrio macroeconómico mientras enfrenta un calendario de pagos exigente.

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