EVANGELIO DEL DÍA🌾
Sábado 2 de Mayo de 2026
Juan 14, 7-14
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Jn 14, 7-14:
💫Muéstranos al Padre
1) Conocer:
La autoestima es la estima que te mides. Es lo que confías en vos, la medida en que te valoras y la medida en que te quieres. Si todas las mañanas te levantas y te dices “no sirvo para nada” entonces te das con un golpe en el día y en la vida, y dejas de lado el amor y la pasión a las cosas. Una cosa es lo que los demás nos valoren y nos quieran y otra cosa es que nosotros busquemos el valor en lo que otros nos valoran. Sí. Conocerte es conocerlo y conocerlo es valorarte.
2) Tiempo:
Albert Einstein dijo “Las personas débiles se vengan, las personas fuertes perdonan y las personas inteligentes ignoran”. Por lo tanto, no pierdas el tiempo con algo que no se puede cambiar. Sigue ese camino que Dios te propone. Ten cuidado con esas personas problemáticas que aparecen en tu vida, pues consumen energía mental y pueden hasta generar enfermedad.
3) Darte:
Lo que voy aprendiendo en el camino de mi vida es que la clave es darnos a conocer ante Dios. Toda relación con Dios se tiene que basar en una relación completa de nosotros mismos. Para que Dios te conozca tienes que conocerte tal como eres y sin fingimientos, porque ante Dios puede que vayamos con una máscara y tenemos que quitarnos las máscaras para que Él nos conozca,. Creo que muchas veces Dios nos dice: “No te conozco”, porque siempre venimos con fingimiento. La clave es ser conscientes de que lo necesitamos. Algo bueno está por venir.
t





Deja un comentario