EVANGELIO DEL DÍA🌾
Domingo 3 de Mayo de 2026
Juan 14,1-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».
Palabra del Señor
[6:19 a. m., 3/5/2026] Maria concepcion: 🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Jn 14, 1-12:
💫Preparar un lugar
1) Crean:
La “bibliolatría” es cuando nos quedamos con la palabra escrita e idolatramos a la Biblia. Es confundir la palabra escrita con la Palabra Viva. Es cuando idolatramos a la Biblia casi como para atacar a otras religiones. Esto muy común entre los católicos y evangélicos. Hay incluso gente que lee la Biblia y, sin analizar, empieza a hacer su religión a su entender y a su gusto. Una vez me encontré con un amigo que empezó a leer la Biblia y me cuestionaba de la Iglesia y las interpretaciones. Es ahí cuando uno se reduce a la palabra escrita y no ve la Palabra Viva, porque Dios sigue actuando y sigue obrando por su Espíritu. Me parece súper que leas la Biblia, pero la clave es hacer oración y vida con ella.
2) Lugar:
Es difícil seguir adelante cuando la muerte nos golpea. Cuando voy a hacer responso a niños fallecidos es lo que más me cuesta y ni siquiera sé qué decir. Hasta me siento un hipócrita, porque hago de cuenta que estoy superado, pero la verdad que me cuesta y duele. Todos sabemos que la vida está marcada por dolores y gracias a los dolores hay cosas que valoramos. Gracias a la enfermedad valoramos la salud. El viernes fue la fiesta patronal en mi parroquia. Mientras el obispo presidía la misa yo volaba de fiebre y ahí me dije “Nunca doy gracias por la salud que Dios me da”. Ahí me di cuenta de que muchas veces somos desagradecidos y no valoramos lo que tenemos. Nos quejamos todo el tiempo del gobierno, el tránsito, la gente, etc., pero un paseo por el hospital nos ayuda a ser agradecidos. El fracaso nos ayuda a valorar el éxito, los días malos nos hacen valorar los días buenos, la deuda nos ayuda a valorar la abundancia y los tiempos difíciles nos hacen valorar los buenos tiempos. La clave de encontrar el lugar hacia el cielo es sabiendo ser agradecidos.
3) Padre:
Te recuerdo que en el cielo no habrá exámenes doctrinales o nos tomarán el Catecismo. Ni examen de la música que escuchas o de cómo te vestís. Como diría san Juan de la Cruz “Seremos juzgado en el amor”. Por eso, podremos tener la mejor teología y doctrina del mundo, pero, si no amamos, estamos perdidos, porque su único mandato fue “Ámense los unos a los otros”. Eso es conocer al Padre Dios. Algo bueno está por venir.





Deja un comentario