Lo que se sabe del cara a cara que Adorni tendrá con Milei y Bullrich en las próximas horas
La presión púbica de la senadora Patricia Bullrich a Manuel Adorni, para que apure su declaración jurada y la reacción del presidente Javier Milei, que le ratificó el apoyo a su jefe de Gabinete, cargó de tensión la reunión que la máximas figuras del Gobierno tienen previsto mantener este viernes por la tarde en Casa Rosada.
Fue Adorni quien convocó a una nueva reunión de Gabinete a las 14:00 en el Salón Eva Perón. Lo hizo hace dos días, justo cuando empezaban a difundirse los primeros detalles de la declaración del contratista Matías Tabar, que lo complicó todavía más y desató una ola de susurros entre ministros y legisladores de La Libertad Avanza sobre el daño que el escándalo le genera a todo el Gobierno.
Bullrich fue la única que se animó a expresar ese malestar en voz alta, al pedir que presente su declaración jurada «de inmediato» para darle un cierre al tema. Fue una presión para el funcionario, pero también para Javier y Karina Milei, que lo sostienen. Varios dentro del Gobierno festejaron el atrevimiento de la jefa del bloque oficialista del Senado.
Ahora, en medio de esa máxima tensión que se vive puertas adentro del Gobierno, todos se verán las caras en la reunión de Gabinete. Bullrich le avisó a su entorno que tiene pensado ir, mientras que el Presidente le había prometido a Adorni antes de viajar hacia Estados Unidos -desde donde regresa este jueves- que también asistiría. Se descuenta que Karina Milei también será de la partida.
Por qué la reunión de Manuel Adorni, Patricia Bullrich y Javier Milei generá máxima expectativa en LLA
Según pudo reconstruir iProfesional, en La Libertad Avanza (LLA) hay mucha expectativa por esta reunión, que creen que no será un encuentro de gestión más, sobre todo después de la sorpresa que dio Bullrich al salir a reclamar que Adorni se apure a aclarar su situación patrimonial. Saben que en el sector de Karina Milei, a quien ya se le atribuía molestia con la senadora, no cayó para nada bien.
A nadie le pasa desapercibido que se trata de la jefa del bloque oficialista del Senado, quien se convirtió en una pieza clave del Gobierno en los últimos meses. Hasta en la oposición reconocen que la llegada de Bullrich le dio a LLA un manejo político de la Cámara que nunca había tenido. Un quiebre en esa línea que conecta la Casa Rosada con el Congreso sería muy problemático.
De hecho, distintas fuentes en el Senado indican que el escándalo Adorni le empezó a dificultar a Bullrich la tarea de juntar los votos entre los aliados para proyectos importantes, especialmente el de la reforma electoral.
En la bancada libertaria del Senado comentaron a iProfesional que por ahora «se labura simulando normalidad», pero deslizaron que la jugada de Bullrich enrareció el clima. «Por ahora, hay ver qué pasa en la reunión de Gabinete, luego de eso habrá un panorama más claro», señaló una de las fuentes consultadas.
En la espera, algunos tratan de bajarle el tono a la polémica y hasta ponen en duda que Bullrich «realmente se haya cortado sola». Aventuran que pudo haber algún tipo de coordinación o contacto previo con Milei. Pero son muchos más los que se mostraron sorprendidos y aseguran que la senadora no avisó a nadie lo que haría. «Igual no la van a matar aún. De a una crisis a la vez. Fingirán demencia por un rato», grafican con humor negro en algunos despachos del Senado.
No obstante, en las filas libertarias del Congreso la mayor expectativa está puesta en que la reunión de Gabinete sirva para descomprimir el clima interno y ordenar una estrategia que les permita destrabar la agenda del Gobierno y contener a la oposición, que ya prepara una sesión para tratar pedidos de informes y una moción de censura contra Adorni.
Los Milei, Bullrich y Adorni, cara a cara: por qué esta reunión de Gabinete será clave
El perfil alto de Bullrich y sus movimientos autónomos en el Senado ya molestaban a Karina Milei. Pese a ello, la secretaria General emepezaba a aceptar que la senadora fuera una carta electoral para pelear por la Ciudad de Buenos Aires en 2027, ahora que Adorni -su postulante original- quedó fuera de esa carrera.
De hecho, antes de la reunión de Gabinete, a las 11:00, Bullrich tiene prevista una recorrida con aroma a campaña por Villa Lugano y la acompañaría la legisladora porteña Pilar Ramírez, mano derecha de Karina Milei en CABA. Por el momento, ese sigue siendo el plan, aunque la foto tendrá ahora una lectura más compleja.
La presión pública de Bullrich a Adorni exacerbó la tensión con Karina Milei, quien se percibe como la única que puede decidir sobre el jefe de Gabinete. No solo le marcó la cancha al ministro coordinador, sino que además obligó al Presidente a salir a hacer aclaraciones.
Milei tuvo que afirmar que Adorni presentará su declaración jurada antes del 31 de julio para que no pareciera que la senadora fue quien tomó las riendas de la situación. Minimizó el gesto de Bullrich al decir que solo «spoileó» algo que ya estaba en los planes, pero también dijo que su jefe de Gabinete «ni en pedo se va» y lanzó: «El presidente soy yo. Si a alguno no le gusta lo que decido, se lo tendrá que fumar o irse».
Ocurre que horas antes de la entrevista explosiva que dio el jueves por la noche, el entorno de Bullrich había dejado trascender que la exministra pensaba plantear en la reunión de Gabinete, frente a Adorni y todos los presentes, que si el funcionario no puede aclarar la situación, debería dar un paso al costado. Es una idea que comparten varios dentro de La Libertad Avanza a esta altura.
Por eso, la reunión de Gabinete puede ser clave para el curso que adoptará el Gobierno en las próximas semanas y para el destino de Adorni. Lo que Bullrich ya dijo en público seguramente lo reiterará en privado y hasta con más pormenores. La pregunta que se hacen por estas horas en LLA es si los ministros se animarán a abonar una discusión frontal sobre la necesidad de resolver rápido la situación del jefe de Gabinete y, sobre todo, qué responderán Javier y Karina Milei.
La situación es extremadamente tensa porque mezcla la autoridad presidencial, la influencia de Karina Milei en las decisiones, el peso político propio que exhibe Bullrich dentro del oficialismo y el malestar acumulado en el Gabinete y otros sectores de LLA con el escándalo que golpea a Adorni.
Por otro lado, la eventual ausencia de cualquiera de los protagonistas desataría especulaciones que difícilmente colaboren para que el gobierno de Javier Milei salga de la crisis en la que se metió. Podría ocurrir que, al ser una reunión de Gabinete, Patricia Bullrich no participe porque ya no es ministra, pero esto generará preguntas sobre si se habrá bajado sola o si le cerraron la puerta, como hicieron con Victoria Villarruel. En cualquier caso, la reunión con Manuel Adorni no será un hecho menor





Deja un comentario