Exportaciones crecen, pero Argentina se primariza cada vez más: «Con los recursos naturales no alcanza», alertan empresarios

A lo largo de los últimos años se observó una primarización creciente de la economía. El país pasó de exportar 515 productos con «Ventajas Comparativas Reveladas» en 2011 a 380 en 2022.

Si bien la Argentina registró un crecimiento de las exportaciones, se observó un deterioro en el perfil de la canasta de bienes exportados. 
Si bien la Argentina registró un crecimiento de las exportaciones, se observó un deterioro en el perfil de la canasta de bienes exportados. 

A la par de que el Gobierno celebra el crecimiento de las exportaciones y apuesta a sectores primarios como el agro, la minería y los hidrocarburos como motores del ingreso de dólares, existe un problema de fondo: «Con los recursos naturales no alcanza», advirtió Natalio Grinman, titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Para el dirigente empresario, es necesario impulsar el desarrollo productivo y agregar valor. Ese proceso, remarcó, resulta imposible «sin apostar a la educación».

Entre 2011 y 2022 se observó una primarización creciente de la economía, tal como destacó Pablo Sivori, economista de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), en un evento en las oficinas de la CAC, y basó su exposición en su trabajo «Inserción internacional para un desarrollo económico con equidad territorial de la Argentina».

El Índice de Complejidad Económica (ICE) calculado por el Observatorio de Complejidad Económica (OEC) advierte que en el primer cuarto de siglo todos los países del G7 disminuyen la complejidad de sus exportaciones, mientras que China e India la incrementan sustancialmente. Hacia dentro del MERCOSUR, Uruguay y Paraguay complejizan su estructura de exportación, al tiempo que Bolivia, Brasil y Argentina primarizan sus ventas externas, siendo Argentina el país de peor performance.

En ese sentido, Sivori destacó que «la profundización de la relación con China llevó a Brasil y Argentina a primarizarse». Al mismo tiempo, recordó: «Arrancamos vendiendo aceite de soja y terminamos vendiendo porotos».

Si bien la Argentina registró un crecimiento de las exportaciones, se observó un deterioro en el perfil de la canasta de bienes exportados. Pasamos de exportar 515 productos con Ventajas Comparativas Reveladas (VCR) entre 2000 y 2011 a vender cerca de 380 en 2022. «En términos absolutos, los productos químicos fueron los que experimentaron la mayor pérdida de VCR», explica el informe.

«Argentina perdió complejidad económica. Exporta productos con menor complejidad y va hacia un proceso de primarización», enfatizó el especialista. Tal es así que el estudio muestra que la canasta concentró productos primarios, manufacturas basadas en recursos naturales y de tecnología media, que representan, en conjunto, el 90% de las exportaciones argentinas.

Dentro del período bajo análisis, los productos primarios fueron los más dinámicos, incrementando del 46% al 55% su participación en la canasta exportable; las manufacturas basadas en recursos naturales (alimentos, esencialmente) preservan su participación relativa en torno al 23% y las manufacturas de tecnología media caen del 18% al 16% de participación, a pesar de haber crecido en términos absolutos. El mayor peso de estos conjuntos de productos en la canasta exportable se ha producido en detrimento, principalmente, de las manufacturas de baja tecnología (del 7% al 2%) y, en menor medida, de las manufacturas de alta tecnología (del 2,3% al 1,8%).

Esta primarización en los productos exportados «estuvo acompañada por una pérdida en el nivel de conocimiento técnico o capacidades requeridas para producir los productos exportables», señala el trabajo.

En ese sentido, tras el panel, Ámbito dialogó con el economista de la CAC, Matías Bolis Wilson, sobre el recorte del Gobierno a las universidades y, sobre todo, al financiamiento para investigación. El especialista señaló que, a su parecer, se estimó que los privados podrían llegar a financiar el desarrollo científico-técnico, aunque con el bajo nivel de inversión resulta imposible. «Este u otro Gobierno deberá verlo hacia adelante», subrayó.

Sobre la primarización de las exportaciones, Juan Pablo Brichetti, economista de FIEL, añadió que la primarización llegó de la mano del cierre de Argentina al mundo, ya que en 2011 fue cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner instaló el cepo cambiario, que en un inicio fue más leve, con una burocratización de la compra de divisas para pequeños ahorristas, hasta medidas más severas como el condicionamiento a importadores hacia mediados de 2012. Para 2015, Mauricio Macri devaluó la moneda y levantó la medida, pero con una nueva fuga de capitales hacia 2019 tuvo que reinstalarse.

Bolis Wilson coincidió con el diagnóstico y afirmó que no observa a la economía argentina con un crecimiento sostenido si no se abre al mundo.

Un problema que profundiza las desigualdades

Dentro del informe que presentó Sivori, se observa que las regiones con menor complejidad económica, sobre todo el NOA, el NEA y parte de la Patagonia, son las que presentan peores indicadores de empleo formal, salarios e ingresos fiscales.

En el NOA y el NEA, la expansión de la agricultura extensiva y de actividades extractivas desplazó peso relativo de las economías regionales y de sectores con mayor capacidad de agregar valor. «En esas zonas se encuentra cada vez más soja y maíz», aseguró Sivori. Es que las exportaciones de cereales representan actualmente entre 30% y 35% del total exportado, cuando a comienzos de siglo apenas explicaban entre el 2% y el 11%.

Además, gran parte del procesamiento industrial de esas materias primas se realiza fuera de las regiones productoras, principalmente en la región Centro. Es allí donde se concentran las industrias vinculadas a la producción de aceites, biocombustibles, maquinaria agrícola, software e insumos tecnológicos.

Para Sivori, esta dinámica genera una suerte de «encajonamiento» productivo, ya que las economías que exportan recursos naturales con escaso procesamiento generan menos empleo calificado y dependen crecientemente del sector público para sostener los niveles de ocupación.

El debate de fondo

La discusión aparece en un momento en que la economía argentina profundiza su especialización en sectores vinculados a los recursos naturales. El crecimiento de las exportaciones de litio, petróleo de Vaca Muerta y productos agropecuarios refuerza la generación de divisas, pero reabre el debate sobre cuánto valor agregado queda dentro del país.

Aunque para el desarrollo de ese valor agregado también es necesario un mínimo de instrucción científico-tecnológica, como se detalló previamente. También se requieren estrategias para desarrollar actividades industriales y tecnológicas asociadas. La experiencia internacional muestra que los países que lograron sostener procesos de crecimiento de largo plazo fueron aquellos capaces de transformar recursos naturales en cadenas productivas más complejas, incorporando conocimiento, innovación y manufacturas.

«La evidencia empírica permite concluir que nuestro país muestra un estancamiento en la diversificación y complejidad de su canasta exportadora, con una creciente primarización que ha limitado el desarrollo de capacidades productivas y tecnológicas de mayor valor agregado», concluye el estudio.

F:Ambito

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