Dirigentes cercanos a Mauricio Macri consideran que la situación del jefe de Gabinete es “insostenible” y reclaman una definición de Javier Milei antes de que el caso llegue al Congreso.

La crisis política generada por la situación patrimonial de Manuel Adorni sumó un nuevo capítulo. Dirigentes del PRO cercanos a Mauricio Macri elevaron la presión sobre la Casa Rosada y advirtieron que el respaldo político al oficialismo podría verse afectado si el presidente Javier Milei no toma una decisión respecto del jefe de Gabinete.
En el entorno del expresidente consideran que la continuidad del experiodista se volvió “insostenible” y cuestionan que todavía no haya dado un paso al costado. “No sabemos por qué no renuncia o por qué no lo dejan renunciar. Es un papelón”, señalaron referentes macristas.
La postura del partido amarillo quedó reflejada en el duro comunicado difundido días atrás, en el que sostuvo que el funcionario “mintió al Congreso sin justificación” y calificó la situación como “irreversible”. Sin embargo, puertas adentro los amarillos admiten que la preocupación va más allá del caso puntual y alcanza al impacto político que genera sobre el Gobierno.
Según sostienen dirigentes cercanos a Macri, la polémica en torno al patrimonio de Adorni terminó desplazando de la agenda pública los resultados económicos que el oficialismo pretendía exhibir, como la baja de la inflación y la reducción del riesgo país.
Fernando de Andreis, uno de los principales colaboradores del expresidente y secretario general del PRO, aseguró que “la situación no da para más” y consideró que el escándalo perjudica el esfuerzo que realizan los argentinos. Al mismo tiempo, descartó que el partido impulse una destitución desde el Congreso y sostuvo que la solución debe surgir del propio Poder Ejecutivo.
Mientras tanto, el bloque de diputados del PRO convocó a una reunión para la próxima semana con el objetivo de definir una postura común frente al avance de la oposición, que busca interpelar al jefe de Gabinete y promover una moción de censura.
Algunos legisladores amarillos reconocen que existe una fuerte incomodidad por la posibilidad de quedar alineados con el kirchnerismo en una ofensiva parlamentaria, pero también advierten que mantener una defensa cerrada del funcionario podría ser interpretado como complicidad.
La presión sobre el exanalista también comenzó a extenderse a otros sectores de la oposición. Referentes de la UCR, la Coalición Cívica y el peronismo cordobés se pronunciaron a favor de que el funcionario brinde explicaciones en el Congreso.
En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó para la próxima semana a una reunión de Labor Parlamentaria con el objetivo de avanzar en la presentación del informe de gestión que Adorni adeuda ante el Senado.
Desde el Gobierno, sin embargo, Javier Milei mantiene públicamente su respaldo al jefe de Gabinete. El Presidente compartió en las redes sociales distintos mensajes de apoyo al funcionario y, hasta el momento, no dio señales de impulsar cambios en el gabinete.
Con el Congreso preparándose para debatir el tema y las críticas creciendo incluso entre los aliados del oficialismo, la Casa Rosada enfrenta uno de los mayores desafíos políticos desde el inicio de la gestión libertaria.





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