Roberto Muller, quien integró la flota presidencial durante varios años, declaró en el juicio oral y aseguró que nunca observó controles sobre las valijas transportadas en los vuelos oficiales.

El juicio oral por la causa Cuadernos volvió a sumar este jueves un testimonio que generó repercusión dentro de una de las investigaciones por corrupción más importantes de las últimas décadas.
Roberto Muller, expiloto del avión presidencial Tango 01, declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 7 y aseguró que durante los años en los que formó parte de la flota oficial nunca vio que se revisaran los equipajes de los pasajeros que viajaban en las aeronaves presidenciales.
La audiencia formó parte de una nueva ronda de testimonios vinculados al funcionamiento de los vuelos oficiales durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. En ese contexto, varios exintegrantes de la flota presidencial fueron convocados para aportar información sobre los procedimientos de seguridad, la logística de los traslados y el manejo de los equipajes.
Muller explicó que trabajó como piloto presidencial desde la década de los noventa y permaneció en funciones durante distintas administraciones. Consultado específicamente sobre los controles aplicados a las valijas y pertenencias de quienes abordaban los vuelos oficiales, fue contundente.
“Jamás vi revisar un equipaje, de nadie, ni de los anteriores ni de este, revisar equipaje, yo creo que de nadie”, afirmó durante su declaración.
Sus palabras se incorporaron al expediente en medio de las investigaciones que buscan reconstruir distintos aspectos operativos relacionados con los movimientos de funcionarios y colaboradores cercanos al poder durante los años alcanzados por la causa.
Otros testimonios sobre los controles
La audiencia también incluyó la declaración de Carlos Ramón Micolucci, extripulante del Tango 10, otra de las aeronaves que integraban la flota presidencial. Su relato mostró una situación menos uniforme respecto de los controles de seguridad.
“En algunas ocasiones se acercaba el escáner móvil y en otras no se escaneaba”, sostuvo.
Micolucci recordó un episodio ocurrido en Rosario en el que un grupo de funcionarios regresó al avión con numerosas bolsas y regalos. Según relató, la tripulación solicitó que esos elementos fueran revisados mediante escáner antes de ser embarcados.
El extripulante señaló que la decisión “no le gustó mucho” a Néstor Kirchner, aunque finalmente aceptó el procedimiento solicitado por razones de seguridad.
Por su parte, Claudio Humberto Trerotola, también integrante de la tripulación del Tango 10, manifestó que no tenía conocimiento directo sobre eventuales controles de equipajes y aclaró que el personal de vuelo no mantenía contacto con las valijas transportadas.
“No, no puedo afirmarlo. No teníamos contacto ni siquiera físico con el equipaje”, respondió cuando fue consultado sobre posibles tratamientos especiales o diferenciados.
La declaración sobre Daniel Muñoz
Las nuevas declaraciones llegaron pocos días después de otro testimonio que captó la atención del tribunal. En una audiencia anterior, el expiloto José Javier Videla relató un episodio protagonizado por Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor y Cristina Kirchner.

El expiloto, José Javier Videla
Según recordó, Muñoz realizó un vuelo en soledad desde Aeroparque hacia Río Gallegos transportando una valija de aproximadamente 23 kilos que se negó a despachar en la bodega de la aeronave.
“Recuerdo un vuelo que él realizó exclusivamente desde Aeroparque a Río Gallegos; fue un vuelo con él solo. Viajó con una valija que la llevó adentro del avión porque no dejó que la pusiéramos en la bodega. Era una valija para ir a bodega, mediana de 23 kilos. Eso me llamó la atención”, declaró Videla.
El hombre agregó que el entonces secretario presidencial mantuvo la valija junto a él durante todo el trayecto y que tampoco permitió que otros integrantes de la tripulación la manipularan.
Una causa que sigue sumando testimonios
La causa Cuadernos se originó a partir de las anotaciones realizadas por Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta, en las que describió supuestos recorridos y entregas de dinero vinculadas a empresarios que obtenían contratos con el Estado.
La acusación sostiene que existió un sistema de recaudación ilegal de fondos provenientes de distintos sectores económicos que operó durante años mediante el pago de sobornos a funcionarios públicos.
En ese marco, las declaraciones de expilotos y tripulantes buscan aportar información sobre los movimientos, traslados y mecanismos de funcionamiento de los vuelos oficiales utilizados durante los gobiernos kirchneristas.





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