La jefa del bloque de La Libertad Avanza se reunió con legisladores oficialistas y aliados para imponerse frente al kirchnerismo.

El oficialismo y bloques aliados del Senado lograron posponer la sesión prevista para mañana, en medio de los pedidos para interpelar al jefe de Gabinete Manuel Adorni. El acuerdo no modifica el fondo: el jueves 25 se habilitará el mecanismo para convocarlo, antes de que enfrente su informe de gestión pautado para el 2 de julio.
La definición se cerró en dos etapas. Pasadas las 16, Patricia Bullrich se reunió con bancadas aliadas en la UCR para llevar una postura unificada a Labor Parlamentaria, encuentro realizado a las 18 en el despacho de Victoria Villarruel. Tras momentos de tensión, oficialismo y dialoguistas se impusieron y el kirchnerismo, que amenazaba con bajar igual al recinto, terminó cediendo.
Tanto la interpelación como una eventual moción de censura requieren mayoría absoluta, es decir 37 votos, un número que el oficialismo considera asegurado. Por eso Adorni asistirá al Senado pero deberá primero atravesar ese trámite y, si no satisface a la oposición, podría enfrentar la moción de censura ese mismo día.
Bullrich aprovechará la postergación para intentar destrabar el proyecto de propiedad privada impulsado por Federico Sturzenegger, que los aliados modificaron y siguen reclamando ajustes. El propio Adorni complicó el cronograma al confirmar recién la noche anterior su asistencia al Senado, pese a que los bloques lo esperaban desde mayo.
Para habilitar la interpelación sin dictamen previo, se hará una interpretación operativa del artículo 101 de la Constitución, aprobando una moción por mayoría absoluta. En la agenda de la semana próxima también figura la ley “Hojarasca”, otro reclamo de Sturzenegger que ya obtuvo dictamen de mayoría tras la falta de algunas firmas, y que Diputados había aprobado en mayo.





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