Para descomprimir la presión del PRO y gobernadores, el oficialismo promete convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales la semana que viene para tratar los pedidos contra el jefe de Gabinete. Se trata de una jugada similar a la que aplicaron en Diputados.
El Gobierno cree que tiene los votos para frenar en el Senado la interpelación a Manuel Adorni y enviará a parte de la mesa política al Congreso para seguir de cerca la sesión. En la Casa Rosada aseguran que convocarán la semana que viene a la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los proyectos contra el jefe de Gabinete y ordenar una salida con los bloques aliados.
“A priori sí, pero seguimos trabajando desde temprano para garantizarlo”, responden en Nación cuando se les pregunta si tienen los votos para bloquear el intento opositor. La sesión está prevista para este jueves y el oficialismo busca evitar que prospere la jugada del kirchnerismo y otros sectores de la oposición para citar a Adorni el 2 de julio por las inconsistencias patrimoniales que investiga la Justicia.
El Ejecutivo decidió reforzar el seguimiento político desde el Congreso. En la Cámara alta y en Diputados se espera la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli; del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; del presidente de la Cámara baja, Martín Menem; y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, que funciona como nexo con Karina Milei y con Adorni.
La secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete seguirán la sesión desde la Casa Rosada. Karina Milei es una de las principales sostenes de Adorni dentro del Gobierno y viene interviniendo en el armado de la defensa política del funcionario. Devitt, en tanto, participó de las reuniones con senadores libertarios y actúa como enlace entre Balcarce 50 y la negociación legislativa.
La jugada central del oficialismo es trasladar la discusión a la comisión de Asuntos Constitucionales. En el Senado, ese cuerpo es presidido por el libertario Agustín Coto. La promesa de convocarlo la semana que viene busca darles una salida a los bloques que no quieren votar junto al kirchnerismo, pero tampoco aparecer como defensores directos de Adorni.

El mecanismo replica la estrategia que el Gobierno utilizó en Diputados. Allí, el oficialismo logró que el PRO, la UCR y bloques provinciales no dieran quórum para una sesión especial opositora, con el compromiso de abrir la comisión de Asuntos Constitucionales para discutir los pedidos de interpelación y moción de censura. En el Senado, Balcarce 50 intenta aplicar una salida similar para ganar tiempo y bajar el costo político de la votación.
El punto más sensible será el inicio de la sesión. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, buscará sostener el acta de Labor Parlamentaria firmada esta semana, que exige dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento sobre tablas de los proyectos contra Adorni, ya que no tienen dictamen de comisión. José Mayans, jefe del bloque peronista, reclamará que se respete el acuerdo anterior, que hablaba de mayoría absoluta.
La diferencia es decisiva. Si se impone el criterio de la mayoría absoluta, la oposición necesitaría 37 votos para avanzar con la interpelación. Si se mantiene la exigencia de los dos tercios, el oficialismo puede bloquear el tratamiento con una minoría suficiente. En Balcarce 50 creen que ese segundo escenario es el que tiene más chances de imponerse, aunque admiten que siguen trabajando el poroteo hasta último momento.
La incertidumbre creció por las posiciones de algunos aliados. El PRO, a través de Martín Goerling, presentó su propio proyecto para interpelar a Adorni, aunque al mismo tiempo había acompañado la postura reglamentaria que endurece el tratamiento sobre tablas. También hay sectores de la UCR y bloques provinciales que cuestionan al jefe de Gabinete, pero no necesariamente quieren quedar alineados con una ofensiva impulsada por el kirchnerismo.
El Gobierno busca evitar que el caso Adorni bloquee el resto de la agenda legislativa. En la misma sesión, el oficialismo quiere avanzar con la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos. En Nación sostienen que tienen los votos para esos temas y que el objetivo es que la Cámara alta no quede ordenada únicamente por la situación del jefe de Gabinete.
f:TN





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