Procesaron y embargaron a Juan Grabois por la toma del Instituto Perón: lo acusan de incitar agresiones contra la Policía

El juez federal Sebastián Ramos dictó la medida contra el dirigente social por violación de domicilio y resistencia a la autoridad. También le impuso un embargo de $5 millones en el marco de la causa por la ocupación del edificio.

La Justicia federal procesó este viernes al dirigente social Juan Grabois por la toma del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, ocurrida el 7 de junio del año pasado. La resolución fue firmada por el juez Sebastián Ramos, quien además ordenó un embargo de 5 millones de pesos sobre sus bienes por los delitos de violación de domicilio y resistencia a la autoridad.

Se trata del primer procesamiento que enfrenta el referente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) por una ocupación de este tipo. La investigación sostiene que la irrupción en el edificio, dependiente del Ministerio de Capital Humano, terminó con efectivos policiales heridos y daños materiales en las instalaciones.

La decisión del juez

En la resolución, a la que accedió Clarín, el magistrado también procesó al militante Valentín Peralta, señalado como otro de los protagonistas de la ocupación.

El juez consideró acreditado, a partir de testimonios, fotografías y registros audiovisuales, que ambos ingresaron sin autorización al Instituto Juan Domingo Perón, cuya administración estaba a cargo del Ministerio de Capital Humano.

Según el fallo, Grabois permaneció dentro del edificio durante al menos dos horas e “incitó a la permanencia ilegítima y a la agresión al personal policial destacado en el lugar, al cual le arrojaron objetos provocando lesiones físicas”.

En el caso de Peralta, el juez sostuvo que “agredió con golpes vehementes al personal policial, negándose a retirarse del lugar” durante el operativo de desalojo.

Policías heridos y destrozos

La investigación también incorporó los informes médicos de varios efectivos que participaron del procedimiento.

Entre ellos se encuentra un comisario que sufrió un traumatismo encéfalo-craneano con una escoriación en la cabeza, mientras que otro jefe policial presentó traumatismos múltiples en el tórax. Otros agentes también registraron golpes y lesiones durante los incidentes.

De acuerdo con la causa, los manifestantes arrojaron distintos objetos contra los efectivos cuando estos intentaban recuperar el control del inmueble.

El dirigente social rechazó las acusaciones y sostuvo que no participó de la ocupación.

Su defensa argumentó que Grabois ingresó al lugar únicamente “en estricta calidad de abogado de la Cooperativa de Trabajo ‘Lo de Néstor’”, que administraba el bar “Un Café con Perón”, ubicado junto al instituto.

Sin embargo, el juez entendió que las pruebas reunidas contradicen esa versión y decidió avanzar con el procesamiento.

Una causa que estuvo frenada durante meses

El expediente sufrió varias demoras luego de que la defensa del dirigente presentara distintos planteos de nulidad y apelaciones.

Además, la Corte Suprema mantiene pendiente la resolución de un recurso presentado por el dirigente piquetero para impedir que la Justicia acceda al contenido del teléfono celular que le fue secuestrado durante su detención.

El fiscal Carlos Rívolo solicitó analizar únicamente las comunicaciones vinculadas a los días previos y posteriores a la toma, preservando aquellas relacionadas con su actividad profesional como abogado.

El origen de la causa

La ocupación del Instituto Perón se produjo pocos días antes de que la Corte Suprema confirmara la condena a Cristina Kirchner en la causa Vialidad.

Durante ese episodio, Grabois fue detenido por la Policía Federal mientras permanecía dentro del edificio. En ese momento protagonizó una escena que tuvo amplia repercusión pública al envolverse con una bandera argentina y gritar: “Meteme preso, Milei, pero la bandera argentina no me la sacás”.

La denuncia fue impulsada por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, cuya cartera impulsa además la identificación del resto de los participantes de la ocupación.

Según informó el ministerio, el edificio será reconvertido en un centro inclusivo con una biblioteca y un espacio gastronómico destinado a jóvenes neurodiversos, mientras el patrimonio histórico del Instituto será trasladado a la Biblioteca Nacional y al Archivo General de la Nación.

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