La descarga eléctrica impactó el monumento más icónico de París la noche del sábado, mientras los visitantes corrían a refugiarse. El país europeo acumula miles de muertes por el calor extremo de las últimas dos semanas.
Un rayo golpeó la Torre Eiffel durante la noche del sábado mientras una fuerte tormenta descargaba sobre París, en lo que fue el primer alivio meteorológico tras más de una semana de calor sofocante en Francia. Las imágenes del rayo impactando la estructura metálica del monumento se viralizaron en pocas horas, mientras los turistas que se encontraban en los alrededores corrían a refugiarse de la lluvia y el granizo. No se reportaron víctimas ni daños en el monumento.
La tormenta llegó después de que Francia viviera la ola de calor más letal de su historia reciente. El miércoles pasado, el país registró más de 1.200 muertes en un solo día atribuidas en gran parte al calor extremo, en una jornada que también estableció el récord de temperatura más alta jamás registrada en el territorio. Francia registró un exceso de mortalidad de al menos 1.000 personas en los tres días del pico de calor, según datos de Salud Pública de Francia. Las autoridades estiman que el balance total de la ola será significativamente más elevado cuando se completen los registros.
El impacto sobre el sistema sanitario de París fue inmediato. Las morgues de la capital se quedaron sin espacio en pocos días: el gobierno local debió instalar dos unidades temporales de almacenamiento con 20 plazas cada una, y los hospitales de la ciudad aportaron otras 50 plazas adicionales para hacer frente a la demanda. La agencia meteorológica Météo France había declarado alerta roja por ola de calor en 54 departamentos —aproximadamente la mitad del país— el martes pasado, con temperaturas que superaron los 40°C en buena parte del territorio y récords históricos de temperaturas mínimas nocturnas. En ese contexto, la Torre Eiffel había adelantado su horario de cierre a las 16 horas durante varios días para proteger a los visitantes.
La tormenta del sábado también dejó inundaciones y cortes de luz en varios sectores de la región parisina, pero fue recibida con alivio por gran parte de la población. El rayo en la Torre Eiffel —pararrayos natural por su altura de 330 metros— no es un fenómeno inusual: el monumento atrae entre 3 y 5 rayos por tormenta eléctrica severa, aunque su estructura de hierro lo convierte en un conductor eficiente que disipa la energía sin consecuencias.





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